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Unai Emery espera el debut de Nicolas Jackson en Aston Villa

Unai Emery se agarra a un deseo muy concreto para pasar página en Aston Villa: que Nicolas Jackson llegue a tiempo para debutar el lunes contra Arsenal. El técnico español confía en que el delantero complete su traspaso de 47,5 millones de libras desde Chelsea en las próximas horas y simbolice, como él mismo lo definió, “un nuevo capítulo” en el club.

Ese capítulo se abre justo cuando se cierra otro de enorme peso emocional. Ollie Watkins, máximo goleador del Villa en la era Premier League con 91 tantos en 221 partidos, ha rechazado renovar y se marcha rumbo a la Saudi Pro League, a Al-Hilal, por 50 millones de libras. Ninguna de las dos operaciones se ha hecho oficial todavía, pero en Birmingham ya hablan del antes y el después.

Emery no escondió lo que supuso la salida de su referencia ofensiva. Le dolió. Le hizo llorar. Y aún así, defendió al delantero hasta el final, incluso después de que este se negara a jugar en la derrota por 4-0 ante Brighton, dejando al equipo sin un nueve puro.

“Puedo decir que su compromiso y su comportamiento siempre fueron fantásticos”, explicó el entrenador. “Después del partido nos dijo que lo sentía, que se había equivocado. Lo aceptamos, los jugadores también, porque siempre tuvo un comportamiento y un compromiso muy buenos con el club, con nosotros y conmigo”.

La escena del adiós fue íntima y contundente. “Para mí es una persona fantástica, incluso más fantástica como persona que como jugador. Me despedí de él con un gran abrazo y una pequeña lágrima”, confesó Emery. Y, casi en la misma frase, giró el foco hacia lo que viene: “Ahora es un nuevo capítulo aquí con Nicolas Jackson. Un nuevo capítulo, lo reemplazamos y, por supuesto, le deseo lo mejor a Watkins en Arabia. Con Nicolas Jackson sustituyéndole, estamos contentos”.

El entrenador rechazó la idea de que el modo de la despedida pueda manchar la imagen de Watkins entre la afición. Para Emery, una semana mala no borra cuatro años sobresalientes. “Los cuatro años trabajando con él han sido de una relación de altísimo nivel como profesional”, insistió. “La semana pasada estaba un poco decepcionado. Estaba decepcionado, pero hablamos de ello y ahora está claro. Un error no cierra todas las cosas buenas que hizo aquí. Para la afición también. Es clase, y creo que deja un legado aquí”.

Ese legado, sin embargo, ya pertenece al pasado. El presente es más incómodo. Villa viene de encajar un 4-0 ante Brighton y recibe ahora al campeón, Arsenal, con la obligación de reaccionar. Emery asume que el equipo está lejos de su mejor versión y que la transición, con salidas y llegadas de peso, no se hace en una semana.

“Quizá no estamos rindiendo como lo hacíamos, pero el objetivo es volver al mismo nivel, a las mismas actuaciones que tuvimos”, explicó. “Necesitaremos tiempo. El año pasado demostramos que necesitábamos tiempo. El lunes veremos si necesitamos más tiempo o si algunos jugadores están progresando rápido”.

Entre esos jugadores nuevos que pueden acelerar el proceso está Leon Goretzka, fichado desde Bayern Munich el jueves y candidato a debutar ante Arsenal. También podría estrenarse Zion Suzuki, portero llegado desde Parma por 30 millones de libras para ocupar el lugar de Emiliano Martínez, que está cerca de cerrar su salida hacia Chelsea por 7,5 millones.

Mientras Villa recompone su estructura, el mercado se agita al otro lado. Chelsea se prepara para un final de ventana frenético. Además de ultimar la llegada de Martínez, el club londinense ha sondeado un movimiento por el centrocampista de Monaco Lamine Camara, pendiente de que Manchester City presente su primera oferta oficial por Enzo Fernández.

City todavía no ha contactado con Chelsea por el argentino, que presiona para salir antes del cierre del mercado el martes por la noche. En Stamford Bridge manejan varios escenarios y Camara figura en una lista que también incluye a Alex Scott, de Bournemouth, y Adam Wharton, de Crystal Palace. El internacional senegalés no está pensado como sustituto directo de Fernández, pero sí como una pieza que refuerce el centro del campo de Xabi Alonso si el campeón del mundo acaba en el Etihad.

El problema para Chelsea es que nadie quiere vender. Bournemouth ha dejado claro que no tiene intención de desprenderse de Scott y desde Palace han transmitido el mismo mensaje con Wharton. Arsenal, por su parte, ya ha rechazado una consulta por Martín Zubimendi.

El caso clave sigue siendo Enzo Fernández. Se ha hablado de una operación cercana a los 106,7 millones de libras, pero en el club londinense mantienen una línea roja: solo saldrá si se cumplen sus condiciones. Fuentes cercanas a la negociación avisan de que City quizá tenga que ir más allá de la tasación inicial de 120 millones de libras que maneja Chelsea para el jugador de 25 años.

Entre lágrimas de despedida en Birmingham y cheques gigantes en Londres y Mánchester, la Premier se mueve al ritmo del mercado. Emery ya ha llorado por Watkins. Ahora espera que la primera carrera de Nicolas Jackson hacia la portería, con Arsenal enfrente y Villa Park conteniendo la respiración, marque de verdad el inicio de ese nuevo capítulo.