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US Open: Shelton remonta y avanza a segunda ronda

Ben Shelton necesitó una noche para recordar en el Arthur Ashe Stadium. Y también un buen susto. El octavo cabeza de serie arrancó desorientado, casi fuera de partido, pero terminó firmando una victoria de peso ante Tallon Griekspoor por 1-6, 6-1, 7-6(3), 6-2 en primera ronda del US Open.

El inicio fue un naufragio. Nervios a flor de piel, raqueta tensa, piernas pesadas. Shelton, de 23 años, solo pudo mantener el saque una vez en todo el primer set. Regaló 14 errores no forzados, con dos dobles faltas incluidas, mientras Griekspoor, lanzado, olía sangre y aceleraba sin contemplaciones. En menos de media hora, el neerlandés se había apuntado el 6-1 y el estadio miraba atónito al teórico gran referente local.

Shelton, que llega a Nueva York con la ambición de convertirse en el primer campeón estadounidense desde 2003, arrastraba un año irregular en los Grand Slams. La defensa con éxito de su título en el Canadian Open le devolvió impulso, pero ese primer set recordó sus dudas recientes. Le tocaba reaccionar. Y rápido.

La respuesta fue contundente. El segundo parcial cambió de tono en cuanto el estadounidense encontró ritmo con el primer saque y empezó a soltar el brazo desde el fondo. El servicio, antes un problema, se convirtió en un arma. La devolución, más profunda. El lenguaje corporal, otro. Shelton quebró tres veces el saque de Griekspoor y devolvió el golpe con un 6-1 que sonó a aviso: el partido acababa de empezar de verdad.

A partir de ahí, la batalla se apretó. Griekspoor, que venía de tumbar al primer cabeza de serie Alexander Zverev en Montreal y buscaba otra gran víctima, mantuvo su propuesta agresiva, sin dar ritmo, entrando a la bola temprano, cambiando alturas y direcciones. Justo el tipo de tenis que incomoda a Shelton, como él mismo admitió después. Pero el estadounidense ya estaba dentro del encuentro, apoyado por el público y con el pulso más firme.

El tercer set se decidió en los detalles. Ninguno de los dos cedió el saque, las oportunidades de quiebre se hicieron contadas y el desenlace llevó inevitablemente al ‘tie-break’. Ahí, la presión pesó más sobre la raqueta de Griekspoor. Los errores empezaron a caer de su lado y la estadística más cruel emergió en el momento clave: su sexta doble falta del partido le entregó el desempate y el set a Shelton. Una concesión imperdonable a esas alturas.

Con el marcador ya a favor, Shelton olió el momento y apretó el acelerador. El cuarto set fue una exhibición de autoridad. El estadounidense se lanzó a por cada resto, se adueñó de la línea de fondo y encadenó juegos con una facilidad que contrastaba con su inicio de noche. En un suspiro, 4-0 arriba. Griekspoor, desbordado, apenas encontraba respuestas. El partido, que había empezado como una montaña en contra, se inclinaba ahora de forma definitiva hacia el lado local.

Shelton cerró el triunfo con la seguridad de quien sabe que ha esquivado un problema serio y ha mandado un mensaje al cuadro masculino: cuando encuentra su ritmo, es muy difícil de frenar. El top estadounidense del torneo ya está en segunda ronda, donde le espera Hubert Hurkacz, un examen mucho más duro en lo táctico y en lo mental.

La primera prueba la ha superado. La siguiente dirá si este US Open está listo para ver a un nuevo campeón estadounidense o si la búsqueda tendrá que seguir esperando.