Vasilije Adzic: el canterano que hirió a la Juventus
Vasilije Adzic, el canterano que hirió a la Juventus… a precio de ganga
En Reggio nell’Emilia, bajo los focos del Mapei Stadium – Città del Tricolore, la historia dio una vuelta inesperada. Vasilije Adzic, formado en la Juventus, firmó el gol que derribó la imbatibilidad bianconera en la Serie A 2026-27. El verdugo llevaba su escudo tatuado en la memoria.
Tenía 20 años, la camiseta del Sassuolo y una noche perfecta por delante.
De héroe juventino a pesadilla visitante
Exactamente un año antes, el 13 de septiembre de 2025, Adzic había sido el héroe de la Juventus. Aquel día decidió un 4-3 frenético ante el Inter con el gol de la victoria. La fecha se le quedó grabada. Ahora, el calendario le devolvió el mismo día… y otro guion.
En esta ocasión, el montenegrino se vistió de ejecutor. Su tanto en la recta final selló el triunfo del Sassuolo y provocó la primera derrota de la temporada para la Juventus. Mismo protagonista, distinto bando. Y una sensación incómoda en Turín: el chico de casa celebraba con otros colores.
Las imágenes hablaron solas. Adzic corriendo hacia la grada, brazos abiertos, rodeado por Jay Idzes y Nemanja Matic, mientras la Juventus miraba incrédula. El fútbol no tiene memoria. O la tiene muy corta.
Un inicio de curso que reclama foco
El arranque de Adzic con el Sassuolo roza lo impecable. Bajo la dirección de Alberto Aquilani, excentrocampista de Liverpool, Roma y Fiorentina, el montenegrino se ha soltado. Tres goles y una asistencia en cinco partidos entre todas las competiciones. Producción, carácter y peso en el juego en muy poco tiempo.
No se trata solo de los números. Adzic se ha convertido en una pieza central del proyecto de Aquilani, con libertad para llegar al área y decisión en los metros finales. El gol a la Juventus no fue un destello aislado, sino la culminación de un inicio de temporada de futbolista hecho y derecho.
La letra pequeña del negocio
Detrás de la explosión deportiva se esconde un movimiento de mercado con varias capas. Adzic llegó al Sassuolo este verano procedente de la Juventus en calidad de cedido, en una operación de préstamo pagado de 500.000 euros. No fue un simple favor entre clubes: el Sassuolo invirtió para tenerlo ya.
El acuerdo incluye una opción de compra de 12 millones de euros, pagaderos en cuatro ejercicios. Una cifra asumible para un club que vive de detectar talento, potenciarlo y venderlo caro. Y ahí entra el matiz que puede cambiarlo todo.
La Juventus se guardó un as en la manga: si el Sassuolo ejerce esa opción y hace el fichaje definitivo, los bianconeri disponen de una cláusula para recomprar al centrocampista por 1,7 millones de euros. Un precio ridículo para el impacto que está mostrando el jugador, pero condicionado a que el club neroverde primero cierre la compra por esos 12 millones.
En otras palabras: la Juventus dejó salir a su canterano, aceptó el riesgo de verlo crecer lejos, pero se aseguró una puerta de regreso a coste mínimo… siempre que el Sassuolo haga su apuesta fuerte antes.
¿Oportunidad o error en construcción?
Hoy, la fotografía es clara: Adzic celebra con el Sassuolo, la Juventus encaja su primera derrota del curso y la operación empieza a generar debate silencioso. ¿Se precipitó el club turinés al abrirle la puerta? ¿O está ante una jugada de mercado calculada que puede devolverle a un futbolista ya hecho por una cifra simbólica?
Mientras tanto, el montenegrino sigue sumando minutos, goles y confianza. Un año atrás decidió un clásico moderno ante el Inter con la camiseta de la Juventus. Ahora, ha abierto una herida incómoda en su club de origen.
Si el crecimiento continúa a este ritmo, la verdadera batalla no será solo en el césped. Estará en los despachos: ¿quién se atreverá a dejar pasar a Vasilije Adzic cuando llegue el momento de decidir su futuro?




