Yulia Starodubtseva rompe su techo en el US Open 2026
Yulia Starodubtseva llevaba dos años chocando contra el mismo muro en el US Open. Entraba al cuadro principal, debutaba… y hacía las maletas. Esta vez, en las pistas de Flushing Meadows, el guion cambió de forma contundente.
La ucraniana se estrenó en la edición de 2026 con una victoria rotunda ante la alemana Ella Seidel: 2:0, doble 6:2, en 1 hora y 18 minutos. No solo avanzó a segunda ronda. Derribó, por fin, esa barrera psicológica que la había frenado en 2024 y 2025.
Un inicio sin concesiones
Starodubtseva entró a la pista con una idea clara: mandar. Desde el primer intercambio buscó profundidad, aceleró con decisión y, con el marcador 2–1, dio el primer golpe al resto. Break y aviso.
Seidel reaccionó de inmediato. Recuperó uno de los quiebres y se acercó a 2–3, intentando engancharse al partido con cambios de ritmo y algo más de agresividad. El intento duró poco.
La ucraniana apretó el puño, subió una marcha y ya no soltó el control. Encadenó tres juegos consecutivos, cerró el primer set por 6–2 y dejó la sensación de tener el duelo perfectamente medido, como si volviera a revivir el precedente entre ambas, también resuelto a su favor en dos mangas.
El segundo set, un asedio controlado
Lejos de relajarse, Starodubtseva salió al segundo parcial todavía más incisiva. Dos roturas tempranas, un 4–0 demoledor en el marcador y la alemana obligada a remar a contracorriente desde muy atrás.
Seidel trató de frenar la sangría, ajustó direcciones, buscó líneas y evitó una goleada mayor, pero nunca logró acercarse a una distancia realmente peligrosa. Cada pequeño intento de reacción encontraba la respuesta serena de la ucraniana, sólida al saque y firme en los puntos importantes.
Sin dramatismos, sin titubeos, Starodubtseva administró la ventaja y volvió a cerrar el set por 6–2. Un resultado casi simétrico, pero construido desde una superioridad constante.
Primera vez en segunda ronda del US Open
El triunfo tiene un peso especial en la carrera de Starodubtseva. Es su tercera presencia en el cuadro principal del Grand Slam estadounidense y, por primera vez, no se despide a las primeras de cambio. En una de esas participaciones, además, había llegado desde la fase previa, lo que subraya el camino recorrido.
Esta edición ya es, de hecho, la más exitosa de su trayectoria en Nueva York. Y puede que solo sea el comienzo.
En segunda ronda la espera la ganadora del duelo entre la local Robin Montgomery y la griega Maria Sakkari. Un cruce que definirá si este despegue se queda en un paso adelante lógico o se convierte en una irrupción de mayor calibre en el US Open.
Ola ucraniana en Flushing Meadows
Starodubtseva forma parte de una presencia ucraniana notable en el cuadro femenino de 2026: siete jugadoras en el main draw. Dos de ellas, Marta Kostyuk y Elina Svitolina, ya han sellado también su billete a la segunda ronda con victorias en sus estrenos.
No todas han tenido el mismo destino. Para Dayana Yastremska y Daria Snigur, el torneo terminó en su primer partido. Oleksandra Oliynikova será la última en debutar, frente a la estadounidense Reese Brantmeier, con la misión de prolongar la buena racha colectiva.
El contexto acompaña. El US Open ha arrancado en Nueva York con un premio económico récord y con la número uno ucraniana, Elina Svitolina, marcando el camino: el 31 de agosto superó con autoridad a la argentina Solana Sierra, número 91 del mundo, para instalarse también en segunda ronda.
En ese escenario de impulso nacional, la victoria de Yulia Starodubtseva no es solo un resultado aislado. Es una señal. Ha roto su techo en el US Open. Ahora la cuestión es hasta dónde se atreverá a subir en este cuadro neoyorquino.




