Ben Simmons regresa a la NBA con Sacramento Kings
Ben Simmons está de regreso. El australiano, tres veces All-Star, ha acordado un contrato de un año y 3,5 millones de dólares con Sacramento Kings, según informó Shams Charania (ESPN) a través de X en la noche del viernes, hora australiana. Un movimiento que marca su vuelta a la liga para su décima temporada, después de no disputar la campaña 2025-26.
Charania detalló que el acuerdo fue confirmado por los agentes del jugador, Max Wiepking, Sean Tribe y Ryan Arney, y que el ex All-NBA se reincorpora con un contrato corto, clásico formato de “demuéstralo y gana el siguiente”. Para un número uno del Draft de 2016, Rookie del Año y tres veces All-Star, el contexto no puede ser más claro: es una segunda oportunidad, pero no un cheque en blanco.
El interés de Sacramento no fue improvisado. Simmons viajó a la ciudad el lunes para someterse a exhaustivos exámenes médicos, realizar un entrenamiento en pista y mantener reuniones con el entrenador Doug Christie y otros miembros del staff. En agosto ya había tenido una primera toma de contacto: trabajó ante el general manager Scott Perry y se reunió con él durante una hora. El club quería ver, de cerca, en qué punto real se encontraba el jugador.
El gran interrogante era su estado físico. Dentro de la organización de los Kings y también en el entorno de la selección de Australia, donde Simmons participó en un minicamp solo para jugadores el mes pasado, las sensaciones han sido positivas: con 30 años, se le ha visto fuerte y, sobre todo, estable en términos de salud. Ese era el primer filtro antes de hablar de sistemas, roles o minutos.
Su último partido en la liga fue con Los Angeles Clippers, a comienzos de 2025. Desde entonces, silencio competitivo y muchas dudas sobre si volvería a pisar una pista NBA. Ahora, el escenario cambia: Sacramento, un equipo que busca consolidarse en la élite del Oeste, apuesta por su versatilidad defensiva, su capacidad para dirigir en transición y su lectura de juego, esperando que el cuerpo le acompañe.
Para Simmons, el mensaje es tan simple como contundente: un año, un contrato modesto para su historial, una oportunidad para reescribir su narrativa. Para los Kings, es una jugada calculada: bajo riesgo económico, alto potencial deportivo si el australiano se acerca a la versión que un día le colocó entre las grandes figuras de la liga.
La pregunta ya no es si Ben Simmons puede volver. La pregunta, desde hoy, es hasta dónde puede llegar esta vez.




