Brydon Carse: Sin cargos pero bajo el foco del cricket inglés
Brydon Carse, sin cargos penales pero aún bajo el foco del cricket inglés
La noche en Derby se ha cerrado para la policía, pero no para la carrera internacional de Brydon Carse. El lanzador de Inglaterra no afrontará cargos después de que la policía de Derbyshire diera por concluida la investigación sobre una presunta agresión en un club nocturno, aunque su situación deportiva sigue en un punto delicado.
El incidente se remonta a la madrugada del 23 de agosto, tras una salida nocturna con compañeros de Durham. Los agentes acudieron a Molly Malones, en la zona de Wardwick, en el centro de Derby. Carse fue esposado y detenido inicialmente bajo sospecha de estar ebrio y alterando el orden público. Minutos después, fue “desarrestado” una vez que aceptó abandonar el lugar y tras tomarse sus datos.
La policía examinó entonces una denuncia de agresión vinculada a ese mismo episodio. En un comunicado, Derbyshire Police confirmó que la investigación sobre la supuesta agresión en el centro de la ciudad ha sido cerrada. Los agentes identificaron y hablaron con la presunta víctima y, tras esas pesquisas, decidieron no tomar más medidas. No habrá cargos.
Eso no significa que el caso esté enterrado en el mundo del cricket. Ahora entra en escena el Cricket Regulator independiente, que evaluará si Carse debe responder a un expediente disciplinario por su conducta fuera del campo. La parte legal se ha apagado; la parte reglamentaria apenas empieza.
Mientras tanto, el lanzador ha seguido rindiendo con su condado. Desde el incidente, Carse ha jugado para Durham y ha contribuido a que el equipo conquiste el título de la Rothesay County Championship Division Two. En el circuito doméstico, su valor está fuera de duda. En la selección, la puerta permanece entreabierta, pero sin invitación formal.
La secuencia con Inglaterra es elocuente. Fue retirado de la convocatoria antes del segundo Test contra Pakistán y también quedó fuera del tercer Test en Edgbaston. Está disponible para la actual serie de white-ball contra Sri Lanka, pero no ha sido elegido. La sombra de aquella noche todavía pesa en las decisiones de los seleccionadores.
Brendon McCullum, seleccionador de los equipos de limited-overs de Inglaterra, ha insistido en el mensaje de responsabilidad extradeportiva. Sin entrar en detalles del caso, ha hablado de forma directa con el jugador: decisiones correctas fuera del terreno para poder ser la mejor versión de sí mismo dentro de él. Para McCullum, este paréntesis es una oportunidad: ordenar su vida, limpiar el ruido y volver a empujar por un puesto cuando llegue la próxima ventana de selección.
Desde el vestuario del Test cricket, la línea es igual de clara. Joe Root ya se había mostrado “harto” de los episodios relacionados con el alcohol entre jugadores ingleses. Sobre Carse, el capitán de Test fue tajante: el lanzador está muy afectado, muy arrepentido y es consciente del impacto de sus actos. Root confía en que, cuando tenga ocasión, será el propio jugador quien lo explique públicamente.
La policía ha cerrado el expediente. El regulador decidirá si hay sanción deportiva. La selección, por ahora, mira hacia otro lado. La verdadera cuestión es otra: cuando llegue el próximo gran partido y Inglaterra necesite velocidad y carácter con la pelota, ¿habrá hecho Brydon Carse lo suficiente fuera del campo como para que alguien se atreva a volver a escribir su nombre en la hoja de equipo?




