D’Tigress cae ante Corea del Sur en su debut mundialista
Nigeria abrió su andadura en la FIBA Women’s Basketball World Cup 2026 con una derrota que escuece: 99-81 ante Corea del Sur en el Grupo B, en el Berlin Arena. No fue solo el marcador. Fue la forma.
Las campeonas de África se enredaron en sus propios errores. Pérdidas de balón en cadena, defensa exterior frágil y una selección de tiro que nunca terminó de incomodar a un rival frío, paciente y letal desde el perímetro.
Corea del Sur olió sangre muy pronto. Cada mala decisión de D’Tigress se transformó en una oportunidad a campo abierto o en un triple liberado. Once aciertos en 28 intentos desde más allá del arco marcaron la diferencia, frente a un 6 de 20 de Nigeria que nunca alcanzó el mismo ritmo ni la misma fluidez.
Leeseul Kang fue un puñal constante desde la línea de tres, con seis triples que rompieron la moral nigeriana cada vez que amagaban con acercarse. Y cuando no castigaba Kang, aparecía Jiyun Park, dueña absoluta del marcador con 27 puntos y una sensación permanente de control en cada posesión.
Nigeria, en cambio, se disparó al pie una y otra vez. Veintitrés pérdidas de balón en un partido de este nivel son una condena. Más del doble que las 10 de Corea del Sur. Cada pase arriesgado, cada bote de más, se convertía en una transición en contra, en un parcial que obligaba a empezar de nuevo.
En medio del caos, emergió Amy Okonkwo. La exterior nigeriana sostuvo el ataque con 20 puntos, atacando el aro, absorbiendo contacto, intentando encender una chispa que el equipo no supo convertir en incendio. Bajo los tableros, Murjanatu Musa impuso respeto con 13 rebotes, la mejor cifra del partido, peleando cada balón suelto para dar segundas opciones que casi nunca se tradujeron en remontada real.
Hubo ráfagas de resistencia. Un par de parciales, algún tramo de defensa agresiva, un amago de reacción cuando el orgullo se impuso al cansancio. Pero cada intento chocó con la misma realidad: Corea del Sur movió el balón con disciplina, eligió bien sus tiros y mantuvo una puntería que desactivó cualquier conato de regreso nigeriano.
El banquillo de Rena Wakama tendrá trabajo inmediato. La protección del balón dejó al equipo expuesto, y la defensa sobre las tiradoras exteriores fue un agujero constante. En un torneo corto, esos detalles no son simples matices: marcan la frontera entre pelear por avanzar o quedarse pronto sin margen.
El calendario no concede respiro. D’Tigress se medirán a Hungría el sábado a la 1:15 pm en un duelo que ya tiene aroma de final anticipada para las nigerianas. O corrigen las pérdidas y blindan la línea de tres, o este tropiezo inaugural puede convertirse en el primer capítulo de una campaña cuesta arriba.




