Estados Unidos avanza firme en la FIBA Women’s World Cup
En Berlín, la selección de Estados Unidos camina con paso firme y sin mirar atrás. Tres partidos, tres victorias, un aviso claro al resto del mundo: el trono del FIBA Women’s World Cup sigue teniendo dueña.
El lunes 7 de septiembre, el combinado de Kara Lawson cerró la fase de grupos con una paliza de 105-64 a Czechia en la capital alemana. Un repaso total. Con ese triunfo, Estados Unidos firmó el 3-0 en el Grupo D y alargó a 33 su racha de victorias consecutivas en Mundiales, una secuencia que se remonta a 2006. Dos décadas de dominio casi sin fisuras.
Un bloque que no afloja
Breanna Stewart, en su cuarta participación mundialista, no necesita números estratosféricos para marcar el ritmo. Promedia 10,3 puntos y 8,3 rebotes, pero su influencia va mucho más allá de la estadística: ordena, sostiene, calma y acelera cuando hace falta. Es el termómetro de un equipo que rara vez pierde el control.
En anotación, la referencia está siendo Jackie Young, con 11,3 puntos por partido. No acapara focos, pero cada vez que Estados Unidos necesita una canasta para cortar una reacción rival, aparece. Silenciosa, eficaz, constante.
El reparto de protagonismo se completa con una batería de jóvenes que ya juegan como veteranas. Caitlin Clark dirige con autoridad y lidera el torneo para su equipo en asistencias, con 6,3 por encuentro. Paige Bueckers se impone en la protección del aro con 1,3 tapones, mientras que Rhyne Howard marca el tono defensivo en primera línea con 1,7 robos de media.
Lawson no esconde la importancia de Clark en la estructura del equipo. La entrenadora subraya que la base ofrece un “gran aspecto de generación de juego” y que el equipo se apoya en ella para manejar los tiempos desde la posición de base cuando está en pista. El ejemplo más claro: esos 11 pases de canasta sin una sola pérdida en el debut. Un partido que, para cualquier directora de juego, define carácter.
La entrenadora también recalca otro punto clave: se trata del primer Mundial para varias de estas jugadoras. Son jóvenes, están “sintiéndose” dentro del torneo, pero lo hacen con una motivación evidente y con la idea fija de ayudar a ganar. Tres partidos de grupo, tres victorias, y una inyección de confianza justo antes del tramo que no perdona errores.
El cruce que espera y un cuadro sin red
Estados Unidos ya tiene billete para cuartos de final. Su próximo rival saldrá del duelo entre Hungary y Japan, que se disputará el martes 8 de septiembre a las 11:45 a. m. ET. El ganador se ganará el derecho —y el reto— de enfrentarse a la gran favorita el 10 de septiembre.
El formato ya no admite distracciones. Terminada la fase de grupos, el Mundial entra en una fase de eliminación directa con 12 selecciones en liza. A partir del martes, cada partido es un “ganar o irse a casa”. Los dos equipos que superen sus respectivas semifinales pelearán por el título el 13 de septiembre; los dos perdedores lo harán por el bronce ese mismo día.
Los cruces de clasificación para cuartos marcan el tono de lo que viene:
- Martes 8 de septiembre
- Hungary vs. Japan, 11:45 a. m. ET (el ganador se mide a Estados Unidos)
- Germany vs. South Korea, 2:45 p. m. (el ganador se enfrentará a Belgium)
- Miércoles 9 de septiembre
- Puerto Rico vs. China, 11:45 a. m. ET (el ganador jugará ante France)
- Italy vs. Australia, 2:45 p. m. ET (el ganador se verá las caras con Spain)
Los cuartos de final se disputarán el 10 de septiembre, las semifinales el día 12 y la jornada final, con la lucha por el título y el tercer puesto, el 13. Un calendario comprimido, sin apenas margen para ajustes, que premiará no solo el talento, sino la profundidad de plantilla y la capacidad de gestionar esfuerzos.
El mapa del poder: quién sigue vivo
La fase de grupos dejó un cuadro que mezcla potencias consolidadas y aspirantes en crecimiento:
- Grupo A: Japan, Spain, Germany
- Grupo B: Hungary, South Korea, France
- Grupo C: Belgium, Australia, Puerto Rico
- Grupo D: United States, Italy, China
Cada uno llega con un relato distinto. Spain y France quieren romper el monopolio estadounidense. Belgium y Australia se ven con opciones reales de sorprender. China, Germany o Italy buscan el golpe que cambie la jerarquía. Puerto Rico y South Korea representan la resistencia de quienes ya han superado expectativas solo con estar aquí.
Estados Unidos, la vara de medir
Las casas de apuestas no dejan lugar a demasiadas dudas. Según las cuotas más recientes de BetMGM, Estados Unidos parte como claro favorito para levantar el título en Berlín. La selección de Lawson es la única con cuota negativa: -500. Detrás, un grupo de perseguidoras que sueñan con el gran golpe: France (+600), Belgium (+1400), Spain (+2000) y Australia (+2800). Más atrás aparecen China, Germany, Italy y un pelotón de equipos que, sobre el papel, necesitan una hazaña mayúscula para discutir el título.
Pero el favoritismo no gana partidos. Lo que sí lo hace es lo que Estados Unidos ha mostrado hasta ahora: defensa asfixiante, ritmo alto, rotación profunda y una mezcla afinada de experiencia y juventud. Stewart como faro, Young como ejecutora, Clark como cerebro, Bueckers y Howard como anclas defensivas. Un engranaje que, cuando entra en calor, no concede aire.
Berlín, epicentro del baloncesto mundial
Todo esto sucede en una ciudad que respira deporte. El FIBA Women’s World Cup 2026 se disputa en Berlín, repartido entre dos escenarios: Berlin Arena y Max-Schmeling-Halle. Ambos pabellones acogen partidos de la fase de grupos, pero la Berlin Arena será el escenario de todos los cruces de eliminación directa. El foco, las cámaras y la presión máxima se concentrarán allí.
Es en esa pista donde Estados Unidos quiere culminar otra campaña perfecta. Donde sus rivales intentarán derribar una racha que lleva 33 partidos sin derrota en Mundiales. La pregunta ya no es solo quién puede frenar a este equipo, sino si alguien será capaz de hacerlo a tiempo.




