Francia establece un récord mundial de triples en la Copa del Mundo
La selección francesa femenina convirtió un partido de fase de grupos en un espectáculo histórico de tiro exterior. No tuvo piedad de Nigeria y dejó grabado su nombre en la Copa del Mundo con una marca que parece de videojuego: 22 triples anotados en un solo encuentro. Nunca antes se había visto algo así en un Mundial femenino de la FIBA.
El dato impresiona por sí solo. El contexto, todavía más.
Francia lanzó 40 veces desde más allá del arco y convirtió 22. Un 55% de acierto. Más de la mitad de sus intentos desde el perímetro acabaron dentro. El marcador al descanso lo decía todo: 65 puntos y 14 triples en apenas dos cuartos. El duelo estaba sentenciado mucho antes del bocinazo final, pero el brazo francés no se enfrió. Siguió castigando desde fuera hasta dejar el listón en una altura casi obscena.
Un récord que apenas sobrevivió tres días
Japón había dejado el listón altísimo en esta misma edición del torneo con 20 triples ante Mali. Parecía una cifra destinada a perdurar. Tres días después, Francia la hizo añicos.
El combinado galo se impuso por un contundente 111-56 y ya había dejado el partido visto para sentencia al llegar al descanso con esos 65 puntos y una lluvia de 14 triples que desbordó a Nigeria. Lo que vino después ya fue una exhibición sin presión, solo puro ritmo ofensivo y confianza absoluta en el lanzamiento.
Cinco jugadoras terminaron en dobles dígitos de anotación y el equipo repartió 29 asistencias, una radiografía perfecta de un ataque que se movió con una fluidez casi insultante.
Williams y Johannes, las francotiradoras
En medio de la fiesta, dos nombres brillaron por encima del resto. Gabby Williams se fue hasta los 25 puntos, liderando la ofensiva con una autoridad incontestable. A su lado, Marine Johannes encendió la mecha desde el perímetro con cinco triples que dinamitaron cualquier plan defensivo de Nigeria.
La jugadora de Golden State Valkyries en la WNBA, escolta-alera con alma de tiradora pura, fue una de las protagonistas absolutas desde la línea de tres: firmó un demoledor 6 de 8 en triples, símbolo perfecto de la noche que vivió Francia.
Williams y Johannes marcaron el camino desde el inicio. Entre las dos sumaron ocho triples solo en la primera mitad, un vendaval que dejó sin respuestas a Nigeria y abrió la puerta a la avalancha que estaba por venir.
El triple 21, el 22… y una confesión inesperada
Con el partido completamente roto y el récord ya al alcance de la mano, la muñeca francesa no se detuvo. Migna Touré clavó el triple número 21 con 5:45 todavía por jugar. Poco después, Dominique Malonga cerró la obra con el vigésimo segundo.
Lo más llamativo llegó después. Touré reconoció que ni siquiera sabía que Francia estaba persiguiendo una marca histórica. No había obsesión, ni cálculos desde el banquillo. Solo un equipo lanzando con confianza y viendo el aro enorme.
Un día de esos en los que todo entra. Un día que ya forma parte de la historia del baloncesto femenino. La pregunta es cuánto tiempo tardará alguien en atreverse a desafiar este récord… y si será, otra vez, Francia quien vuelva a subir el listón.




