Isabelle Sava, campeona de taekwondo, fallece inesperadamente
La campeona de taekwondo Isabelle Sava murió “completamente de forma inesperada mientras dormía tras sufrir una parada cardíaca”, según confirmó su familia. Tenía 19 años.
La noticia ha sacudido a la comunidad del taekwondo británico y a su entorno académico. Sava se preparaba para comenzar su segundo año de estudios de Derecho (LLB) en Queen Mary University of London y trabajaba con determinación hacia su sueño declarado: convertirse en abogada mercantil.
Su historia, sin embargo, se escribió durante más de una década sobre el tatami.
“Otra enorme parte de la vida de Isabelle fue el taekwondo, un deporte al que dedicó más de 10 años de su vida”, recoge la página de GoFundMe creada en su memoria.
A base de entrenamiento, disciplina y una perseverancia que la definía, alcanzó el grado de cinturón negro de segundo dan, un nivel reservado a deportistas que entienden el sacrificio como rutina.
En 2022 dio un salto que pocos logran: compitió en los World Taekwondo Championships en Países Bajos y se colgó la medalla de plata en combate. Un podio mundial a los 17 años que la señalaba como una de las grandes promesas de su disciplina.
La familia y sus allegados afrontan ahora el vacío y también los costes derivados de una pérdida tan repentina. La recaudación abierta en GoFundMe explica que el dinero servirá para “contribuir a los gastos del funeral y el memorial de Isabelle, así como a otros costes inesperados a los que se enfrenta la familia tras su repentino fallecimiento.”
Este lunes por la mañana, la campaña había superado las 13.900 libras esterlinas, camino del objetivo de 16.000, gracias a más de 330 donaciones. Una respuesta que refleja el impacto que dejó en quienes la conocieron.
Su academia, Trenic TKD, quiso despedirla con un mensaje cargado de admiración y dolor. En un comunicado publicado en Instagram, el club escribió: “Es con profunda tristeza y con el corazón encogido que compartimos la devastadora noticia del fallecimiento de Isabelle Sava.”
El texto repasa su recorrido desde que cruzó por primera vez las puertas del gimnasio: “Isabelle comenzó su camino en el Taekwon-Do con Trenic TKD en nuestra Yeading Academy en 2015. Gracias a su entrega, talento y pasión, ascendió rápidamente por los grados, logrando su cinturón negro de 1er Dan en 2019 y el 2º Dan en 2021.”
Ya entonces era mucho más que una promesa local. “Siendo ya una campeona regional y nacional consagrada, Isabelle se marcó como objetivo representar a Team UK en los ITF World Championships. En su primera participación internacional, demostró su extraordinaria habilidad y espíritu, superando a rivales muy exigentes para asegurarse una medalla de plata en combate.”
El comunicado no se detiene solo en las medallas. También en la persona: “Más allá de sus notables logros sobre el tatami, Isabelle era un placer para enseñar, entrenar a su lado y conocerla. Será profundamente extrañada por todos los que tuvieron el privilegio de coincidir con ella en la comunidad del Taekwon-Do. Nuestros pensamientos más profundos, amor y oraciones están con su familia y amigos en este momento tan desgarrador.”
La causa de la muerte, una parada cardíaca mientras dormía, vuelve a poner el foco sobre una emergencia médica que suele golpear sin aviso. La Cleveland Clinic define la parada cardíaca como una urgencia vital en la que el corazón deja de latir de forma súbita y deja de bombear sangre al cerebro y a otros órganos esenciales.
La Heart and Stroke Foundation of Canada estima que cada año se producen 60.000 paradas cardíacas extrahospitalarias en Canadá, y solo una de cada diez personas sobrevive a un episodio fuera del hospital. Entre los signos de alerta se incluyen el colapso repentino, la pérdida de consciencia, la falta de respuesta al tacto o al sonido y la ausencia de respiración o una respiración anormal.
Detrás de esas cifras, queda ahora un nombre propio, una familia rota y una comunidad deportiva que ha perdido a una de sus jóvenes referentes cuando apenas empezaba a escribir su carrera. Isabelle Sava ya no podrá perseguir su sueño de ejercer como abogada ni volver a subir a un podio mundial, pero su legado, forjado en una década de esfuerzo silencioso, seguirá presente cada vez que en Trenic TKD se ate un cinturón negro antes de entrar al tatami.




