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Jersey busca estatus ODI y un Mundial de cricket

Jersey ya no se conforma con ser la eterna invitada incómoda de Europa. La isla ha puesto negro sobre blanco su ambición: lograr estatus de One-Day International y jugar un Mundial en los próximos tres años. No es un eslogan, es el eje de su nuevo plan estratégico hasta 2029.

La selección masculina viene de rozar el último T20 World Cup y ahora encabeza su grupo en la fase de clasificación para el Mundial de 50 overs del próximo año. El sueño ya no suena descabellado, suena a objetivo.

Sarah Gomersall, directora ejecutiva de Jersey Cricket, lo dejó claro en declaraciones a BBC Jersey: este proyecto se construye mirando hacia arriba. “Tenemos que soñar en grande y pensar que tenemos un lugar en un World Cup en el formato T20”, afirmó.

No es una frase al aire. Jersey se mide de forma habitual con selecciones asentadas como Scotland, Ireland o Netherlands y, según Gomersall, “se mantiene” en ese nivel, aprende y mejora en cada duelo.

Camino a Kenya, con el 2027 en la mira

El siguiente capítulo llega el mes que viene. La selección masculina viajará a Kenya para la última ronda de partidos de la ICC Challenge League A. El escenario es claro: si terminan entre los dos primeros —lideran la tabla con cinco encuentros por disputar— avanzarán al play-off clasificatorio para el Cricket World Cup 2027.

Ahí se juegan dos premios mayúsculos. Una buena actuación en ese torneo les abriría la puerta al ansiado estatus ODI. Un puesto entre los cuatro mejores, además, les colocaría en la fase final de clasificación para el Mundial que se disputará en South Africa, Zimbabwe y Namibia el próximo otoño.

Gomersall lo resume como una meta central del proyecto: “Conseguir estatus ODI es uno de nuestros objetivos en la próxima etapa de nuestro plan estratégico”.

Y va más allá: “Creo que podemos llegar a un World Cup en los próximos tres años con el equipo masculino y, a más largo plazo, también con el femenino”.

Una isla pequeña, una fábrica de talento

La apuesta de Jersey tiene una particularidad: todo el talento nace en casa. No hay grandes mercados que explotar, no hay un continente que reclutar. Hay una isla y un sistema que debe funcionar casi a la perfección.

“Todo el talento de Jersey viene de la isla”, recuerda Gomersall.

De ahí la insistencia en procesos, infraestructuras, sistemas de entrenamiento, academias y buenas instalaciones. La prioridad es clara: sostener el desarrollo del cricket juvenil y dar a los chicos y chicas de la isla la mejor oportunidad posible de alcanzar su techo.

Gomersall no duda al valorar lo que ya tienen: “Creo que contamos con una de las mejores vías de formación junior de Europa”. La idea es mantener un flujo constante de jugadores que no solo compitan, sino que disfruten del juego y quieran más. Cuanto más cricket, mejor nivel. Y de ahí, el salto natural: que la próxima generación que represente a Jersey en un World Cup salga directamente de esa cantera.

Hoy, la selección masculina ocupa el puesto 29 del ranking ICC T20. No es un gigante, pero tampoco un desconocido. Es un equipo instalado en la zona media que busca irrumpir en la élite a base de resultados.

El impulso del equipo femenino

El proyecto no se entiende sin el equipo femenino. Jersey ocupa el puesto 32 del ranking ICC T20, pero los números esconden un matiz importante: en las dos últimas campañas se ha quedado a una sola posición de entrar en el nivel más alto de la fase europea de clasificación para el T20 World Cup.

La hoja de ruta es nítida. Gomersall quiere ver a la selección femenina dentro del top 25 del ranking ICC y asentada ahí, sin sobresaltos. También aspira a que mantenga su plaza en la Division Two —o su equivalente dentro de la estructura de la ICC—, un peldaño clave para seguir creciendo.

La dirigente habla del potencial del grupo actual con entusiasmo medido, pero firme. Le ilusiona tanto lo que ya tiene como lo que viene detrás: una generación de niñas que elige el cricket como deporte principal en una isla donde la oferta deportiva es amplia y muy activa.

Ese detalle no es menor. Cuando el cricket deja de ser un segundo plato y se convierte en la primera opción, el techo se eleva. Y eso ya se nota en el crecimiento del cricket femenino de base en Jersey.

La isla ha trazado su mapa: consolidar una cantera que no deje de producir, afianzarse entre los mejores de Europa y asaltar el escenario mundial. El siguiente paso se jugará en Kenya. El verdadero examen, en los próximos tres años.