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Lamine Yamal rompe récord de Mbappé y Barça vuelve a brillar en Champions

El Camp Nou necesitaba una noche así. Barcelona, herido tras el 4-2 ante PSG, respondió con un 3-0 sólido frente a Aston Villa y con un nuevo capítulo en la historia de la Champions League escrito por un chico que todavía no ha cumplido los 20 años: Lamine Yamal.

Un error, un zurdazo y un récord

El partido apenas había empezado cuando Villa se metió en un lío. Minuto 7, una pérdida en salida de balón, un rebote mal gestionado, el balón suelto en la frontal. Ahí apareció Yamal, frío como un veterano, para perfilarse y dibujar un disparo curvado que superó a Zion Suzuki.

Gol. El 1-0. Y algo más.

Ese tanto fue el número 14 de Lamine Yamal en la Champions League. Ningún jugador había marcado tantos en la competición antes de cumplir los 20 años. Ni siquiera Kylian Mbappé, que se quedó en 13 en esa franja de edad. El francés, hoy referencia de Real Madrid con 72 goles en el torneo, ve cómo un adolescente del Barça le desplaza de un registro que parecía blindado para años.

El contexto le da un sabor especial al récord. Hace apenas unas semanas, el 25 de octubre, Mbappé había silenciado el mismo estadio con un doblete en el primer Clásico de la temporada, decidiendo el 2-1 para Real Madrid con goles en el 41 y el 87. Aquella noche, el único grito de alivio culé lo firmó Raphinha en el 61. Hoy, la respuesta llega desde la misma casa, con otro joven que empieza a reclamar su propio espacio en los libros de la Champions.

Y lo más inquietante para las defensas rivales: Yamal no cumplirá 20 años hasta julio. Le han bastado 37 partidos en la competición para alcanzar esos 14 tantos. Tiene meses por delante para estirar un registro que ya es histórico.

Raphinha firma la sentencia

Si el primer golpe fue de Yamal, el partido terminó llevando el sello de Raphinha. El brasileño, que ya había sido el único en batir a Real Madrid en el Clásico, asumió el mando ofensivo tras el descanso.

En el minuto 52 encontró el 2-0. Una jugada que nació de la insistencia del Barça, con el equipo instalado en campo rival, acabó con Raphinha definiendo con determinación para ampliar la ventaja y enfriar cualquier atisbo de reacción inglesa.

Doce minutos después, en el 64, volvió a aparecer. Otra vez precisión, otra vez instinto. Su segundo tanto de la noche no solo cerró el marcador: lo colocó junto a Ronaldinho en la lista histórica de goleadores del club y elevó su cuenta de la temporada a 19 goles en 13 partidos. Números de líder ofensivo, respaldados por el reconocimiento oficial del club, que lo nombró MVP del encuentro.

Mientras la grada se recreaba con la pegada de sus atacantes, el primer tiempo había dejado otro nombre subrayado: Joan García. El guardameta fue señalado en el informe del club como el jugador más destacado de la primera mitad, sosteniendo el equilibrio cuando el duelo aún no estaba roto.

De la herida de París a la calma europea

El triunfo no solo alimenta estadísticas. Cura una herida reciente. Barcelona llegaba golpeado por el 4-2 encajado ante PSG, un resultado que había sembrado dudas sobre su solidez en la nueva fase de liga de la Champions League.

El 3-0 a Aston Villa, con portería a cero y sensación de control durante casi todo el encuentro, devuelve cierta serenidad. El equipo corrige el rumbo y se instala en la parte alta de la clasificación.

La victoria, además, detiene en seco la trayectoria impecable de los ingleses. Aston Villa aterrizaba en Barcelona con tres victorias en tres partidos en esta fase de liga. Salió con su primera derrota en la Champions de la temporada y con el recuerdo amargo de haber dejado escapar un duelo que marcaba su regreso competitivo ante el Barça desde aquella Supercopa de enero de 1983, cuando el conjunto inglés se llevó la eliminatoria a doble partido.

La tabla se aprieta… y asoma LaLiga

Con este resultado, Barcelona se coloca segundo en la clasificación de la fase de liga, solo por detrás de PSG, que ha firmado un pleno de cuatro victorias en cuatro jornadas. Aston Villa queda con los mismos puntos que el conjunto azulgrana, pero por detrás por diferencia de goles. El calendario europeo se estira hasta el 27 de enero de 2027, y cada noche como esta pesa.

El foco competitivo, sin embargo, cambia de escenario de inmediato. El próximo reto llega en LaLiga: visita al Metropolitano el 8 de noviembre para medirse a un Atlético de Madrid que también pelea en la parte alta. Un duelo directo por la segunda plaza, programado para las 21:00 CET, que pondrá a prueba el impacto real de esta reacción europea.

Después llegará el parón de selecciones y, a la vuelta, el Barça recibirá a Villarreal el 22 de noviembre en el Camp Nou. Para entonces se sabrá si la noche en la que Lamine Yamal arrebató un récord a Mbappé fue solo una brillante página aislada o el punto de partida de un Barcelona que quiere volver a mandar en Europa y en casa.