Lando Norris logra la pole en el Gran Premio de España
El campeón del mundo vigente volvió a aparecer cuando más quema el cronómetro. Lando Norris arrancará desde la pole en el Gran Premio de España tras arrebatarle a Kimi Antonelli el mejor tiempo por apenas 0,011 segundos en la primera clasificación de la historia en el exigente Madring, a las afueras de Madrid.
Un suspiro. Eso separó al McLaren del líder del campeonato. Y supuso, además, la cuarta derrota consecutiva de Mercedes en clasificación.
Un Madring sin margen de error… pero sin caos
El estreno del trazado madrileño llegaba rodeado de dudas. 5,4 kilómetros de carácter dual: tramos urbanos estrechos, muros cerca y una sección final de alta velocidad casi de circuito permanente, con muy poca escapatoria. El cóctel perfecto para banderas rojas, tráfico y quejas por radio.
Nada de eso. La sesión fluyó sin incidentes graves ni interrupciones, pese a algún susto mayúsculo como el de Franco Colapinto sobre el peraltado Monumental, donde el Alpine llegó a cruzarse a altísima velocidad.
La batalla deportiva, esta vez, no necesitó del drama.
Q3: Norris rompe el guion en la última curva
En la tanda definitiva, el primer golpe lo dio Ferrari. Lewis Hamilton marcó un 1:32.079 que le colocó al frente tras el primer intento, por delante de los Mercedes de Antonelli y George Russell, y del otro Ferrari de Charles Leclerc. Max Verstappen, con un Red Bull más vivo que en el resto del fin de semana, apuntaba a la pole, pero un error al final de su primera vuelta rápida le dejó quinto provisional, por detrás de todos ellos.
Entonces llegó la respuesta de Antonelli. El italiano fue el primero de los favoritos en lanzarse a por el último intento y clavó un 1:31.835 que parecía definitivo. Sólido, sin estridencias, de esos tiempos que enfrían el garaje rival.
Parecía, hasta que Norris decidió ignorar el margen de seguridad.
El británico de McLaren se dejó deslizar en la última curva, rozando el límite del Madring, y detuvo el reloj en 1:31.824. Once milésimas. Una vuelta al ataque, sin red, que le entrega su tercera pole del año y deja a Antonelli segundo, con la sensación de haberlo hecho casi todo bien.
Verstappen cerró una clasificación sorprendentemente positiva para Red Bull con el tercer mejor registro, a 0,140 del tiempo de Norris, después de un viernes y un inicio de sábado complicados. Detrás, el bloque Ferrari: Hamilton partirá cuarto y Leclerc quinto, separados por solo 0,006.
Russell no pudo seguir el ritmo de la cabeza y se quedó sexto, por delante del segundo McLaren, el de Oscar Piastri. Liam Lawson colocó el otro Red Bull en octava posición, mientras que Colapinto firmó un notable noveno puesto y Arvid Lindblad completó el top 10 con el Racing Bulls.
Q2: Colapinto sobrevive al susto y entra en la élite
La segunda ronda dejó más de una sorpresa en la zona media. En el primer intento, Nico Hülkenberg y Lindblad se colaron en plazas provisionales de Q3, dejando contra las cuerdas a sus compañeros Gabriel Bortoleto y Yuki Tsunoda.
Los Alpine se complicaron la vida. Ni Pierre Gasly ni Colapinto pudieron completar su primera vuelta lanzada, y el argentino vivió un momento límite cuando la zaga de su coche se descolgó de forma violenta en el peralte Monumental. Parecía el preludio del desastre.
No lo fue. Colapinto se recompuso, respiró hondo y encadenó una vuelta final sólida que le valió el pase a Q3 en octava posición, justo por delante de Piastri. Verstappen encabezó la tabla en esta fase, seguido de Antonelli, mientras Lindblad se convertía en el otro invitado inesperado a la ronda final, dejando fuera a los dos Audi.
Esteban Ocon partirá 13º con Haas. Gasly, visiblemente molesto por un balance de coche radicalmente distinto al de los Libres 3, no pasó del 14º puesto. Tsunoda y Alex Albon quedaron 15º y 16º.
Q1: Russell roza el muro y Sainz se queda fuera en casa
La sesión había arrancado con un mensaje claro de Mercedes. Russell lideró el Q1, batiendo a Antonelli por 0,056 segundos y escapando ileso de un ligero toque con el muro que pudo cambiar por completo su tarde.
Red Bull se mostró especialmente fuerte en esta primera criba: Lawson fue tercero con neumáticos blandos y Verstappen, cuarto con medios, lo que le permitió guardar un juego de blandos para las fases decisivas. Ferrari copió la jugada: Hamilton y Leclerc también pasaron con medios dentro del top 7.
En la parte baja, el guion fue más reconocible. Williams volvió a rozar el pase a Q2. Albon superó a su compañero y favorito de la grada, Carlos Sainz, por solo 0,005 segundos para llevarse el último billete a la siguiente ronda con el 16º mejor tiempo, después de haberse perdido gran parte de los Libres 3 por un toque con el muro.
El golpe fue doble para la afición. Sainz, pese a quedarse fuera en Q1, terminó como el mejor español clasificado. Fernando Alonso no encontró respuesta con un Aston Martin sin ritmo y saldrá 18º, confirmando que el equipo verde sigue sin reaccionar.
Por detrás, el fondo de la parrilla quedó para Cadillac: Sergio Pérez y Valtteri Bottas cerraron la tabla entre los 20 pilotos con tiempo. Bottas ni siquiera pudo completar una vuelta limpia, al encontrarse con Sainz en el momento clave.
Bearman, KO antes de empezar; Stroll, sin vuelta
La clasificación arrancó ya con dos ausencias. Oliver Bearman no pudo tomar parte después de un fuerte accidente al final de la tercera sesión de entrenamientos, disputada con retraso. El impacto dejó al piloto “destrozado” anímicamente y a Haas sin margen material ni de tiempo para reconstruir el coche.
Lance Stroll tampoco marcó tiempo. Aston Martin detectó un posible problema de presión de agua en su unidad de potencia Honda y decidió no arriesgar. El canadiense, en cualquier caso, ya arrastraba una penalización que le enviará al fondo de la parrilla por exceder su límite de componentes de motor en la temporada.
Una parrilla afilada para el estreno del Madring
La primera clasificación en el Madring deja una parrilla compacta al frente y muchas cuentas pendientes detrás. Norris ha vuelto a golpear en el momento exacto, Antonelli mantiene la regularidad que le sostiene al frente del campeonato y Verstappen, desde la tercera plaza, ve una oportunidad que hace unas horas parecía lejana.
El trazado madrileño ha demostrado que no perdona errores. Mañana, con depósito lleno y calor sobre el asfalto, la pregunta es simple: ¿será suficiente una vuelta perfecta para domar un circuito que ya ha dejado claro que exige mucho más que eso?




