Lesión de Saki Hayashi en Berlín: Japón pierde a su estrella
BERLÍN — El silencio cayó sobre la arena como un golpe seco. Saki Hayashi, la escolta que había encendido el torneo desde la línea de tres, se marchó de la pista con lo que parecía una grave lesión en el brazo derecho durante el playoff de Japón ante Hungría en la Copa del Mundo femenina de FIBA.
La acción llegó a poco más de un minuto del descanso. Hayashi atacó el aro, recibió la falta en el aire de Agnes Torok, convirtió la canasta… y aterrizó mal. Muy mal. Su brazo derecho quedó atrapado en la caída y, de inmediato, pidió asistencia.
La jugadora permaneció inmóvil sobre el parqué mientras sus compañeras se llevaban las manos a la cabeza. El bullicio habitual de un partido de eliminación directa se apagó de golpe. Solo se escuchaban instrucciones médicas y algún grito ahogado desde el banquillo japonés.
Un equipo médico entró a toda prisa, se desplegó una lona azul para darle privacidad y el ambiente se transformó en una mezcla de preocupación y respeto. Cuando Hayashi fue finalmente acompañada fuera de la pista, el público reaccionó con una ovación larga, sincera, que cruzó camisetas y banderas.
La baja golpea de lleno a una selección japonesa que había encontrado en Hayashi a su arma más afilada desde el perímetro: la escolta venía de firmar nueve triples en la victoria inaugural ante Mali el viernes, una exhibición que la había colocado en el escaparate mundial como una de las tiradoras del torneo.
Sin ella, Japón se marchó al descanso por detrás: 37-34 a favor de Hungría en un duelo a todo o nada, con un premio mayúsculo en el horizonte. La ganadora se medirá a Estados Unidos en cuartos de final el jueves, un reto que ya imponía respeto y que, para las niponas, ahora parece aún más empinado.
La noche en Berlín había nacido como una batalla táctica por un billete de prestigio. Terminó, al menos en su primera mitad, marcada por la imagen de una de las figuras del campeonato dejando la cancha entre aplausos y preocupación. Japón deberá rehacerse sobre la marcha. Hungría, sostener la ventaja. Y el torneo, esperar noticias de una de sus grandes protagonistas.




