Monza se prepara para el Gran Premio de Italia 2026
La Fórmula 1 entra en territorio sagrado. La ronda 13 de la temporada 2026 aterriza en Monza, casa de Ferrari, para un Gran Premio de Italia que se disputará del 4 al 6 de septiembre y que llega con el campeonato encendido y un nombre en boca de todos: Lando Norris.
El piloto de McLaren reapareció tras el parón veraniego con una autoridad que dejó huella. En una caótica despedida del Gran Premio de Países Bajos, Norris se abrió paso entre el desorden y firmó su segunda victoria consecutiva, un golpe de efecto en plena recta intermedia del curso. No fue un triunfo cualquiera: fue la confirmación de que su proyecto con McLaren va muy en serio.
Tanto, que el equipo de Woking se ha blindado. Norris ha firmado un nuevo contrato que lo mantiene ligado a McLaren hasta finales de 2030. Un mensaje directo al resto del paddock: el británico no solo está listo para pelear carreras, quiere instalarse en la lucha grande durante años.
Antonelli manda, Russell persigue, Ferrari sueña
En Zandvoort, Norris compartió podio con un hombre que, de momento, mira a todos desde arriba en la clasificación: Kimi Antonelli. El italiano de Mercedes volvió a sumar fuerte y estiró su ventaja en el campeonato de pilotos hasta los 59 puntos sobre su compañero de equipo, George Russell, tercero en meta.
Antonelli no solo gestiona un colchón cómodo. Llega a casa de Ferrari como líder sólido, con margen y sin necesidad de entrar en guerras innecesarias. Russell, obligado a recortar, tendrá que arriesgar más. La dinámica interna en Mercedes añade una capa extra de tensión a un fin de semana que ya de por sí respira presión por cada curva.
Ferrari, mientras tanto, se agarra al impulso de correr en casa y al talento de Lewis Hamilton. El británico, que también se subió al podio en Países Bajos, encuentra en Monza un escenario perfecto para reivindicarse ante una marea roja que siempre exige algo más cuando el circo llega a Lombardía.
El templo de la velocidad, a la hora señalada
Monza no perdona errores. Sus rectas eternas, sus chicanes brutales y el peso de la historia convierten cada clasificación en una batalla milimétrica y cada salida en un salto al vacío. Este año, con Norris en racha, Antonelli escapado en el liderato y Ferrari empujado por su gente, el guion llega cargado de tensión.
El domingo, las luces se apagarán para las 53 vueltas del Gran Premio de Italia a las 14:00 BST. Entonces se sabrá si la racha de Norris sobrevive al templo de la velocidad, si Antonelli mantiene su puño firme sobre el campeonato o si el rugido de Monza impulsa a Ferrari a cambiar el rumbo de la temporada.




