Mundial FIBA: Talento Más Allá de USA
El Mundial FIBA avanza hacia su fase decisiva. Seis selecciones ya están en cuartos de final: USA, Hungría, Francia, Bélgica, España y Alemania. El foco global se posa de forma casi automática sobre el arsenal de Team USA, liderado por Breanna Stewart, Napheesa Collier, Jackie Young y escoltado por la nueva ola que forman Caitlin Clark, Angel Reese y Paige Bueckers.
Pero el torneo no está siendo un monólogo estadounidense. Lejos de ahí, varias estrellas están firmando actuaciones de calibre mundial. Sin la camiseta de USA. Sin tanto ruido, pero con un impacto brutal.
Este es el top 10 de las mejores jugadoras del Mundial fuera de Team USA.
1. Emma Meesseman, Bélgica
Bélgica ha pasado la fase de grupos con un impecable 3-0 y un triunfo de autoridad ante una Australia repleta de nombres. En el centro de todo, Emma Meesseman.
La interior, MVP de unas Finales de la WNBA, está jugando como tal: 18,3 puntos con un 50% en tiros de campo, 8 rebotes y 6,3 asistencias por noche. Dirige, anota, genera ventajas y sostiene el sistema belga con una calma que solo tienen las grandes. Cada posesión pasa por sus manos. Y casi siempre pasa algo bueno.
2. Gabby Williams, Francia
Francia también ha cerrado la fase de grupos con un 3-0, y la firma de ese registro lleva nombre y apellido: Gabby Williams.
La alero es el motor total del equipo. Promedia 18,7 puntos con un descomunal 58,8% en tiros y un 55% desde el triple. Suma además 4,7 rebotes y 3,3 asistencias. Ninguna jugadora en el Mundial anota más por partido. Francia ya espera rival en cuartos —saldrá del duelo entre Puerto Rico y China— con la tranquilidad de saber que Williams está jugando como una estrella de torneo.
3. Iyana Martin, España
España ha encontrado en Iyana Martin algo más que un soplo de aire fresco: ha encontrado una líder precoz.
La escolta de Portland Fire está firmando 17,3 puntos por partido con una eficiencia demoledora: 56,2% en tiros de campo y 43,8% desde el perímetro, más 3 asistencias. Todo eso con solo 20 años.
Su impacto no es solo estadístico. Martin se convirtió en la primera jugadora sub-21 de este siglo en encadenar dos partidos de al menos 20 puntos en un Mundial. No es un dato menor. Es una declaración de intenciones de cara al futuro de España.
4. Julie Vanloo, Bélgica
Si Meesseman es el cerebro, Julie Vanloo es la chispa.
La base ha sido la segunda pieza clave en el 3-0 de Bélgica. Aporta 16,3 puntos, con un 51,4% en tiros de campo y un 44,8% desde el triple, además de 4 asistencias. Marca el ritmo, castiga cada despiste defensivo y abre la pista para que Meesseman pueda operar con espacio.
El tándem Vanloo–Meesseman no solo gana partidos. Da la sensación de que puede discutirle medallas a cualquiera.
5. Marine Johannes, Francia
Cuando Marine Johannes entra en racha, el partido cambia de temperatura.
La escolta de New York Liberty es la segunda máxima anotadora de Francia con 17 puntos por encuentro y un asombroso 52% desde el triple. Su experiencia y su capacidad para anotar tiros imposibles son un seguro en momentos calientes.
En un torneo que se decidirá por detalles, Francia necesitará cada destello de Johannes para sostener su sueño de oro.
6. Ezi Magbegor, Australia
Australia no ha tenido un camino sencillo, y la noticia de la baja de Alanna Smith por una lesión en la parte baja de la pierna ha golpeado el vestuario. Justo ahí, Ezi Magbegor ha elevado todavía más su papel.
La capitana y referencia ofensiva firma 15,7 puntos con un 59,5% en tiros, un 42,9% desde el triple y 6,3 rebotes. Domina cerca del aro, amenaza desde fuera y se ha convertido en el eje sobre el que gira todo el plan australiano.
Sin Smith, la responsabilidad se multiplica. También su importancia en cualquier aspiración de Australia de llegar lejos.
7. Dorka Juhász, Hungría
La temporada con Minnesota Lynx no ha sido sencilla para Dorka Juhász, pero cada vez que se pone la camiseta de Hungría se transforma.
En cuatro partidos de Mundial promedia 15,3 puntos con un 50% en tiros y 11 rebotes por encuentro. Un doble-doble de manual. Dominio en la pintura, presencia constante en el rebote y una seguridad que ha sido clave para que Hungría se meta en cuartos de final.
Su impacto recuerda que el contexto lo cambia todo. Y que con su selección, Juhász es una fuerza dominante.
8. Xu Han, China
China se juega la vida ante Puerto Rico. Para seguir viva en el torneo y citarse con Francia en cuartos, necesita la mejor versión de Xu Han.
La pívot de New York Liberty está respondiendo: 17,3 puntos, 11,3 rebotes y 2,7 asistencias por partido. Lanza con un 52% en tiros de campo y un impresionante 54,5% desde el triple. Una combinación de tamaño, toque y rango exterior que muy pocas interiores pueden ofrecer.
Si China supera el corte, será en gran parte porque Xu Han ha impuesto su ley en las dos zonas.
9. Sevgi Uzun, Turquía
Turquía se marcha del Mundial con un 0-3, pero no todas las historias de un torneo se escriben solo con victorias. La de Sevgi Uzun es una de ellas.
La exjugadora de la WNBA ha sido una luz en medio de un torneo gris para su selección: líder en asistencias de todo el Mundial con 8,3 por partido, a lo que suma 17,7 puntos. Todo ello con un 53% en tiros de campo y un 45% en triples.
El resultado colectivo no acompañó. Su rendimiento individual, en cambio, la coloca entre las grandes directoras de juego del campeonato.
10. Djeneba N'Diaye, Mali
Mali ya está eliminada, pero deja una huella que va más allá de la clasificación.
El equipo africano firmó una de las sorpresas del torneo al tumbar a España por 82-73, apenas su segunda victoria en la historia del Mundial y la primera desde una prórroga en 2010. En ese golpe sobre la mesa, Djeneba N'Diaye fue clave: 19 puntos en ese partido y una media de 17 puntos por encuentro, con un 50% en tiros y un 45% desde el triple.
Mali se va, sí. Pero lo hace habiendo demostrado que puede mirar a los ojos a una potencia europea y ganar. Y con N'Diaye como rostro de esa valentía.
Mientras USA acapara focos y titulares, el Mundial está dejando claro algo que va más allá de cualquier bandera: el talento está repartido, hierve en cada grupo y se reparte entre jugadoras que están usando este torneo para cambiar su estatus.
La pregunta ya no es solo quién ganará el oro. Es quién aprovechará este escenario para no volver a ser vista igual en el baloncesto mundial.




