Red Bull nombra a Tom McCullough jefe de carreras desde 2027
Red Bull ha lanzado un mensaje claro al paddock de la Fórmula 1: el futuro ya se está diseñando. La escudería ha fichado a Tom McCullough, hasta hace poco director de rendimiento de Aston Martin, para asumir el cargo de jefe de carreras a partir de 2027.
El ingeniero británico, de 50 años, llegará para ocupar el puesto que dejará Gianpiero Lambiase, camino de McLaren, donde será chief racing officer en una fecha aún no concretada pero fijada antes de 2028.
Un peso pesado del paddock
McCullough no es un nombre cualquiera en el mundo de la F1. Red Bull lo sabe y lo subraya. En un comunicado, la escudería remarcó que espera “la gran experiencia y el conocimiento” que aportará al equipo cuando se incorpore a comienzos de 2027.
Su trayectoria lo avala. Más de una década en la estructura que hoy se llama Aston Martin, viviendo su transformación desde los tiempos de Force India y Racing Point. Antes de eso, pasos importantes por Williams y Sauber, dos escuelas clásicas para ingenieros de alto nivel.
En enero de 2025, una reestructuración interna en Aston Martin lo apartó del equipo de carreras de F1 para situarlo en la división de performance technologies. Un movimiento que ya entonces levantó cejas en el paddock: un perfil tan ligado a la pista quedaba en segundo plano… al menos de cara al gran público.
Poder deportivo en manos de McCullough
El nuevo cargo en Red Bull no será cosmético. El puesto de jefe de carreras implica dirigir, en la práctica, todos los aspectos operativos del equipo en pista bajo la batuta del team principal Laurent Mekies.
Estrategia, toma de decisiones en tiempo real, coordinación entre fábrica y circuito, gestión de personal clave: el núcleo duro de un fin de semana de Gran Premio pasará por su mesa. Es el tipo de responsabilidad reservada a figuras de absoluta confianza y con un historial contrastado bajo presión.
Con McCullough, Red Bull incorpora a un técnico que ha sobrevivido y destacado en proyectos con recursos mucho más limitados que los de la estructura campeona. Ahora tendrá a su disposición una maquinaria ganadora.
El efecto dominó de Lambiase
La otra cara del movimiento está en Gianpiero Lambiase. El ingeniero italiano se ha convertido en una figura casi mediática por su relación directa, a veces cortante, siempre eficaz, con Max Verstappen a través de la radio del equipo.
Su salida hacia McLaren, donde será chief racing officer antes de 2028, abre un capítulo delicado para Red Bull: cómo gestionar la transición sin alterar el ecosistema de su piloto estrella.
Por ahora, los plazos oficiales sitúan a McCullough al frente de las operaciones de carrera desde 2027, mientras que Lambiase tiene un horizonte máximo de 2028 para completar su salto a McLaren. Entre esas fechas se abre un espacio de negociación.
La gran incógnita es si el fichaje de McCullough facilitará un acuerdo entre Red Bull y McLaren para adelantar la liberación de Lambiase y cerrar antes el cambio de cromos en el muro. Los contactos serán inevitables. El encaje de calendarios, mucho menos sencillo.
Red Bull, en cualquier caso, ya ha dejado claro su plan: asegurar experiencia, autoridad y control en el muro de boxes para la segunda mitad de la década. El resto, incluida la gestión emocional de la dupla Verstappen–Lambiase, será una prueba igual de exigente que cualquier carrera al límite.




