Los Rockets: ¿equipo sólido o candidato serio?
Los Houston Rockets se asoman a la nueva temporada en una cornisa incómoda: demasiado buenos para ser una incógnita, todavía cortos para ser una certeza en junio. Vienen de un 52-30 que los dejó quintos del Oeste y eliminados en primera ronda por segundo año consecutivo. El suelo está claro. El techo, no tanto.
El verano dejó movimiento y mensaje. Llegaron Bogdan Bogdanović, Marcus Smart y el novato Bruce Thornton. Refuerzos con colmillo, tiro y carácter para un equipo que ya sabe ganar en temporada regular, pero que aún no ha encontrado la llave de los playoffs.
La pregunta es simple y brutal: con este grupo, ¿hasta dónde puede llegar Houston?
Un proyecto de 50 victorias… que ya no se conforma
Las piezas para repetir un curso de 50 triunfos están sobre la mesa. El problema, para bien o para mal, ya no es la fase regular. El verdadero examen está en abril y mayo, en ese muro de primera ronda que los Rockets no han podido derribar en dos años seguidos.
Todo pasa por una cadena de condicionantes. El primero, y más grande, tiene nombre y apellido: Kevin Durant. Si el veterano vuelve a desafiar al tiempo y mantiene nivel de superestrella, Houston parte con una ventaja que pocos pueden igualar.
Alrededor de él, más interrogantes decisivas: el regreso de Fred VanVleet tras perderse toda una temporada por lesión; el crecimiento sostenido de Alperen Sengun como eje ofensivo; el posible salto estelar de Amen Thompson; la confirmación de que Jabari Smith Jr. es algo más que una promesa intermitente.
El Oeste no perdona. Con la competencia endurecida, los Rockets no solo necesitan ser buenos. Necesitan ser brillantes para seguir jugando en junio.
Amen Thompson, de extensión millonaria a salto definitivo
Si se habla de explosión, el foco cae inevitablemente sobre Amen Thompson. En cierto modo, ya “rompió el molde”: Houston le dio una extensión de novato de cinco años y 208 millones antes del campamento. Confianza total. Apuesta a largo plazo.
Thompson ya se ha ganado un lugar como defensor élite sobre el balón. Es largo, rápido, agresivo. Cambia partidos desde atrás. Pero su historia no está terminada. Su ofensiva sigue en obras y ahí se define si será una estrella completa o solo un especialista de lujo.
Necesita un camino fiable para anotar. Un tiro consistente, un recurso automático cuando la defensa le cierre el aro. La buena noticia para Houston: trabaja, y mucho. El historial de la liga está lleno de jugadores que construyeron un tiro decente con los años. Si ese progreso llega antes de lo previsto, la ecuación cambia para todos. Para Thompson… y para los Rockets.
El dominio del rebote, seña de identidad
Hay un dato que desnuda la esencia de este equipo: 54,5%. Ese fue el porcentaje de rebote de los Rockets la temporada pasada, el mejor registro en los 30 años de datos de jugada por jugada. No solo lideraron la liga en rebote total; también han sido el número uno en ese apartado en cada uno de los dos últimos cursos.
Tras la lesión de Steven Adams en enero, el dominio en los tableros se redujo un punto, pero no desapareció. Desde ese momento, Houston se mantuvo segundo en porcentaje de rebote ofensivo. Y su segundo quinteto más utilizado —Tari Eason junto a los cuatro titulares habituales— capturó el 58,9% de los rebotes disponibles, la mejor marca para una alineación con al menos 200 minutos en las últimas 19 temporadas con datos de quintetos.
Esa superioridad puede verse matizada con el regreso de Fred VanVleet. Su vuelta promete darle otra dimensión al ataque, mejor dirección, más orden y amenaza exterior. Pero su presencia —un base de 1,83 m— y la consecuente reducción de minutos para escoltas más grandes podrían limar parte de esa ventaja física en el rebote que ha sido sello de identidad de Houston.
El equilibrio entre control del cristal y creación ofensiva marcará buena parte del techo real del equipo.
Citas marcadas en rojo en el calendario
La temporada regular está llena de noches largas, pero hay partidos que se subrayan solos.
- 23 de octubre: Rockets vs. Spurs
Estreno fuerte. Un candidato al título enfrente, un examen temprano para medir dónde se ubica Houston en la jerarquía del Oeste. - 20 de noviembre: Rockets vs. Nuggets
Choque con otro aspirante, en el cierre de una secuencia brutal de 17 partidos que incluye dos duelos con Nuggets, además de Spurs, Thunder, Celtics, Wolves, Heat y Pacers. Si el equipo llega entero a esta fecha, sabrá mucho sobre sí mismo. - 28 de noviembre: Rockets vs. 76ers
Durant frente a LeBron James. Historia pura sobre la pista, quizá una de las últimas veces que compartan escenario. Noche con aroma a época. - 13 de enero: Rockets vs. Thunder
El regreso de Durant a OKC nunca es un partido más. El lugar donde arrancó su carrera sigue siendo un escenario cargado de tensión y recuerdos. - 25 de marzo: Rockets vs. Pistons
Duelo de hermanos: Amen contra Ausar Thompson. Más que una anécdota familiar: dos proyectos jóvenes que, si cumplen los pronósticos, llegarán a esa fecha con la postemporada en el horizonte.
Triple, técnica y un gurú del tiro
En Houston lo tienen claro: para maximizar a Durant hay que abrir la pista. La pretemporada está pensada para afinar ese plan. El club fichó a Chip Engelland, uno de los entrenadores de tiro más respetados de la liga, con dos anillos logrados en San Antonio a sus espaldas.
Su misión es directa: pulir la mecánica y la confianza de Amen Thompson y del joven guardia Reed Sheppard, que aspira a ganarse minutos en la rotación. La llegada de Bogdan Bogdanović, tirador probado y extremadamente eficiente desde la línea de tres, completa el cuadro.
De repente, los Rockets se presentan con algo que les había faltado en años anteriores: rango exterior fiable y un especialista de élite para desarrollarlo. Si esa combinación prende rápido, el ataque de Houston puede transformarse.
La base está, el talento también. Ahora falta saber si este proyecto, que ya domina el rebote y coquetea con las 50 victorias, está listo para dar el paso que de verdad cuenta: dejar de ser un equipo molesto… y convertirse en un problema serio cuando lleguen los playoffs.




