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Shaibu insta a Igoche Mark a seguir con el baloncesto nigeriano

En el corazón del Instituto Nacional de Deportes (NIS), en Abuja, el mensaje fue claro y directo: Nigeria no puede permitirse que quienes impulsan el baloncesto bajen los brazos.

El Director General del NIS, Comrade Philip Shaibu, recibió el lunes al promotor de baloncesto e impulsor del Mark D’Ball Basketball Championship, Igoche Mark, y le lanzó un ruego que sonó más a desafío que a cortesía institucional: que no renuncie a su proyecto de desarrollo del baloncesto en el país.

Shaibu no habló en abstracto. Tenía delante la evidencia. Mark había acudido al instituto para motivar a los entrenadores de baloncesto que actualmente se forman bajo su patrocinio. Muchos de ellos fueron jugadores; ahora buscan dar el salto al banquillo.

“Quiero agradecerte que te hayas detenido a ver a algunos de nuestros estudiantes. Me han dicho que estás patrocinando a un buen número de ellos, y estoy seguro de que esta alianza dará resultados”, señaló el DG, antes de subrayar el fondo de su mensaje: “Te agradezco lo que has hecho por el baloncesto y te ruego: no abandones el baloncesto”.

No era solo un elogio, era una declaración de intenciones. El NIS quiere que esa relación se consolide y que el impulso privado se mezcle con la estructura pública para sostener un proyecto a largo plazo.

Cuando tomó la palabra, Igoche Mark devolvió el reconocimiento. Recordó su visita de 2022 y no ocultó su sorpresa por el cambio que encontró esta vez en las instalaciones y en el ambiente del instituto.

“Estuvimos aquí en 2022, pero venir hoy y ver el nivel de transformación no me sorprende. Habiendo visto lo que hiciste en Edo, sé que la excelencia siempre ha sido parte de ti”, afirmó, enlazando el presente del NIS con el historial de Shaibu en el desarrollo deportivo en Edo State.

Para Mark, el mensaje va más allá de un simple elogio personal. “Con personas como tú en este país, hay esperanza porque cambias las cosas”, añadió, dejando claro que ve en el NIS un socio estratégico para profesionalizar el baloncesto nigeriano.

El objetivo inmediato está bien definido: acompañar la transición de exjugadores hacia el rol de entrenadores certificados. Nada de atajos. Nada de improvisación.

“Vine a animar a quienes están en formación. Antes fueron jugadores y ahora están haciendo la transición a entrenadores. Sin la certificación adecuada no puedes operar en la escena internacional, porque no puedes sentarte en el banquillo si no estás certificado”, explicó Mark, poniendo el foco en un punto clave: el baloncesto moderno se juega también en los despachos y en las aulas.

En Abuja, el mensaje quedó flotando en el aire: el talento existe, la estructura empieza a responder y los socios privados están dispuestos a invertir. La cuestión, ahora, es si Nigeria sabrá mantener este ritmo y transformar este impulso en una auténtica potencia africana del baloncesto.