Franco Colapinto continuará en Alpine: confianza y estabilidad para la Fórmula 1
Alpine no se toca. Al menos, no en su dupla de pilotos. La escudería de Enstone ha confirmado que Franco Colapinto continuará en el equipo la próxima temporada y que volverá a compartir garaje con Pierre Gasly, manteniendo intacta una alineación que empieza a tener algo más que buena química: tiene proyecto.
El argentino, que aterrizó inicialmente como piloto reserva para 2025, dio el salto al asiento titular desde el Gran Premio de Emilia-Romaña, cuando tomó el relevo de Jack Doohan. Desde entonces, no ha dejado pasar la oportunidad. Conservó el puesto para esta temporada y ya suma 19 puntos en seis Grandes Premios, una cosecha que ha ayudado, junto con Gasly, a sostener a Alpine en la sexta posición del Campeonato de Constructores.
No es solo cuestión de números. En Enstone insisten en que la sociedad Colapinto–Gasly funciona dentro y fuera de la pista. Gasly renovó hasta, al menos, finales de 2028 y era el gran favorito para seguir siendo la piedra angular del proyecto. Ahora el equipo ha decidido blindar también a Colapinto, convencido de que ese tándem es la combinación adecuada para empujar al equipo hacia adelante.
Desde la dirección deportiva el mensaje es nítido. Flavio Briatore, asesor ejecutivo, lo dejó claro al anunciar la continuidad del argentino: la prioridad sigue siendo construir un coche ganador, pero se niegan a tocar lo que ya funciona en el cockpit. Para Briatore, la evolución de Colapinto a lo largo de este año ha sido el mejor argumento. Sus actuaciones en Miami y Montreal, donde el argentino dio un salto de calidad y confirmó su capacidad para pelear en el grupo medio con autoridad, han reforzado la idea de que no solo pertenece a la Fórmula 1, sino que encaja en el proyecto Alpine.
La apuesta por la estabilidad no es casualidad. En un paddock en el que los rumores de mercado sacuden a medio pelotón, Alpine ha decidido amarrar una de las pocas certezas que tiene: una pareja de pilotos joven, rápida y alineada con los objetivos del equipo. Con la cuestión de los asientos resuelta, en Enstone quieren centrar todo el fuego en lo que más les ha lastrado en los últimos años: el rendimiento puro del monoplaza.
Colapinto, por su parte, no esconde que se siente en casa. Habla de felicidad, de sentirse asentado, de un entorno que le ha permitido crecer y de un equipo que, a su juicio, ha dado un paso adelante respecto al año pasado. Señala que todavía quedan muchos hitos por alcanzar y subraya el trabajo interno para exprimir más rendimiento y seguir mejorando el coche. Las metas a largo plazo no admiten interpretación: competir para ganar.
El argentino también ha querido agradecer la confianza del equipo y de figuras clave como Briatore y Steve Nielsen, director general, que han apostado por él como uno de los pilares del futuro inmediato de Alpine. Su enfoque, sin embargo, sigue siendo muy de piloto: menos ruido, más cronómetro. Insiste en que lo primero es rendir en pista y dejar que los resultados acompañen al discurso.
El anuncio llega en un momento simbólico. Justo antes del Gran Premio de Italia, Colapinto recibirá el paquete de mejoras que el equipo estrenó por adelantado con Gasly en Zandvoort. Un paso más en esa sensación de igualdad de armas entre ambos lados del box y una prueba directa de cuánto puede exprimir el argentino un Alpine en evolución.
Alpine ya ha movido ficha. Ha elegido continuidad, ha elegido a Colapinto. Ahora la pregunta es otra: ¿estará a la altura el coche del nivel de ambición que empiezan a mostrar sus pilotos?




