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Gasly logra su primera pole en Monza: un momento histórico

En la historia de la Fórmula 1 hay un nuevo poleman. Y, cómo no, el escenario vuelve a ser Monza. Pierre Gasly firmó su primera pole position en el Gran Premio de Italia, en el mismo circuito donde en 2020 logró aquella inolvidable primera victoria.

Esta vez no hubo caos de carrera ni coches de seguridad que barajaran el orden. Hubo pura vuelta lanzada. Hubo sangre fría.

Un Q3 al límite y un último golpe

Con dos minutos para el final de la Q3, los diez coches estaban detenidos en boxes. Gasly era tercero. Silencio tenso en el garaje de Alpine, motores apagados, ingenieros mirando pantallas. Un respiro antes del asalto final.

Cuando todos volvieron a pista, George Russell se colocó en la pole provisional y rebajó su tiempo hasta 1:21.846. Parecía una vuelta de campeón. Parecía suficiente.

Gasly fue el último en cruzar la línea de meta, ya con el cronómetro a cero. Sin margen para corregir. O salía la vuelta… o nada. Y salió: 1:21.786. Sesenta milésimas que valen una vida de trabajo. Primera pole de su carrera, en el lugar donde su nombre se hizo grande.

“¡Vamos! ¡He estado esperando esto!”, gritó por radio nada más pasar por meta. No sonó a frase hecha. Sonó a desahogo.

Charles Leclerc, cuarto en la clasificación, se acercó en parc fermé para darle la mano. Gasly se bajó del coche, levantó el puño y se quedó un segundo mirando la recta principal de Monza. La misma recta en la que un día se subió a lo más alto del podio contra todo pronóstico.

“Ha sido increíble. Gracias a todos. Ha sido una quali increíble”, explicó después. “Desde la primera vuelta en la Q1 me sentí muy bien con el coche. Intentando limar un poco en cada sesión y, al final, ha sido una vuelta muy buena. Estoy muy feliz. Han sido nueve años persiguiendo la oportunidad de lograr una pole. Ganar mi primera carrera en Monza y conseguir aquí mi primera pole creo que es algo especial”.

Russell, ajedrez perdido y primera fila

Russell saldrá segundo, al lado de Gasly. El piloto de Mercedes reveló un detalle que resume bien la jornada: minutos antes de la clasificación, ambos estaban jugando una partida de ajedrez.

Gasly ganó. Russell pensó que la revancha llegaría en pista. No fue así.

“Me ganó ahí y pensé: ‘Bueno, te ganaré en la quali’ y aquí estamos. Está otra vez delante de mí”, bromeó el británico, que no dudó en felicitarle. Doble derrota en el tablero y en el cronómetro.

Piastri penalizado, Antonelli al fondo y Norris al acecho

Oscar Piastri marcó el tercer mejor tiempo con el McLaren, pero una sanción en parrilla por molestar a otro piloto le enviará al sexto puesto de salida. Un golpe duro para quien parecía candidato claro a la primera fila.

El líder del campeonato, Kimi Antonelli, tampoco saldrá donde su tiempo indicaba. El joven de Mercedes clasificó séptimo, pero deberá arrancar desde el pit lane por una penalización de motor. Un cambio que altera de raíz su domingo y abre la puerta a una carrera a contracorriente.

El gran beneficiado en la zona media-alta será Franco Colapinto, compañero de Gasly en Alpine, que ocupará el séptimo lugar en la parrilla. Justo detrás saldrá Lando Norris, el hombre más en forma del momento tras encadenar dos victorias consecutivas con McLaren. Monza, una vez más, se prepara para una arrancada explosiva.

La pole que llega tras un podio arrebatado

El contexto añade todavía más peso a la gesta de Gasly. Su pole llega apenas un día después de que le volvieran a quitar el podio de Mónaco, tres meses después de aquella carrera.

En pista, el francés había terminado tercero en el Principado. Celebración, champán, fotos. Poco duró. Dos sanciones de diez segundos por exceso de velocidad en el pit lane lo relegaron al séptimo puesto y elevaron a Isack Hadjar, de Red Bull Racing, al tercer escalón del podio.

Alpine pidió la revisión de las penalizaciones y, en un primer momento, ganó la reclamación: Gasly recuperó el tercer puesto. Red Bull Racing y McLaren respondieron con sus propios recursos. Esta vez fueron ellos quienes se impusieron. El castigo original quedó restituido y el podio volvió a cambiar de manos, dejando al francés sin trofeo.

Un día después de ese golpe, Gasly se plantó en Monza, apagó el ruido externo y se fabricó la vuelta de su vida.

Un largo camino hasta la cima de la parrilla

Gasly corre para Alpine desde 2023 y el año pasado firmó una extensión de contrato hasta 2028. El equipo francés ha apostado por él a largo plazo. Este sábado, él les devolvió parte de esa confianza con una pole que sabe a declaración de intenciones.

Su trayectoria en la Fórmula 1 ha sido todo menos lineal. Debutó en 2017 en el Gran Premio de Malasia como sustituto de Daniil Kvyat en Toro Rosso, la escudería que más tarde se llamaría AlphaTauri y que hoy compite como Racing Bulls. Con ese mismo proyecto satélite de Red Bull alcanzó la cima en 2020 con la victoria en Monza, su único triunfo hasta la fecha.

En total, Gasly suma cinco podios en la categoría reina: segundo en Brasil 2019 con Toro Rosso, primero en Italia 2020 con AlphaTauri, tercero en Azerbaiyán 2021 también con AlphaTauri, y ya con Alpine, terceros puestos en Países Bajos 2023 y São Paulo 2024. Un palmarés construido a base de resistir.

Ahora añade otra línea a su historia: poleman en Monza.

El domingo, cuando se apaguen los semáforos, no habrá ajedrez ni recursos en los despachos. Solo un francés en la pole del templo de la velocidad, un Mercedes a su lado y una parrilla hambrienta detrás. La pregunta ya no es si Gasly merece estar ahí. Es si alguien será capaz de bajarlo de lo más alto antes de la bandera a cuadros.