George Russell se posiciona como favorito a la pole en Monza
En el templo de la velocidad, George Russell dejó algo más que una buena vuelta. Dejó una declaración de intenciones. El piloto de Mercedes cerró los Libres 3 en Monza al frente de la tabla con un 1m22.219s que no solo mejoró en tres décimas la referencia del viernes, sino que además lo hizo sin rebufo y con una autoridad que lo coloca como el hombre a batir en la clasificación del Gran Premio de Italia.
Mercedes, afinado y sin trucos
Russell y su compañero Kimi Antonelli dedicaron buena parte de la sesión a ensayar rebufos, un arma casi obligatoria en Monza cuando llega la lucha por la pole. Pero el detalle que marca la diferencia es otro: el mejor giro de Russell llegó sin ayuda aerodinámica de Antonelli, que además arrastra sanciones en parrilla este fin de semana.
El británico dejó el cronómetro 0.226s por delante del siguiente mejor tiempo, el de Lewis Hamilton, y confirmó que el Mercedes se siente cómodo tanto en vuelta lanzada pura como en ejercicios tácticos de equipo. Un doble filo que puede resultar letal en la Q3.
Antonelli, líder del campeonato, terminó cuarto, confirmando el buen estado general del coche alemán, con Lando Norris —ganador de las dos últimas carreras— intercalado en quinta posición con el mejor de los McLaren.
Hamilton, Verstappen y un gesto en Alboreto
El otro foco del entrenamiento estuvo en el duelo silencioso entre Lewis Hamilton y Max Verstappen. En los últimos minutos de la sesión, Hamilton adelantó al neerlandés a la entrada de la curva Alboreto (antigua Parabólica), justo cuando ambos preparaban vuelta rápida.
Verstappen respondió con un gesto tan claro como irónico: pulgar arriba al pasar por la línea de meta, señalando que su vuelta había quedado arruinada. Después, se pasó de frenada en la primera chicane, evitando que Hamilton pudiera trazar el vértice con normalidad. Los comisarios tomaron nota del incidente, un apunte más en una rivalidad que no necesita palabras para encenderse.
En lo deportivo, el tercer puesto de Verstappen refleja una mejora evidente del ritmo a una vuelta de Red Bull respecto al viernes. No lidera, pero vuelve a estar en la foto importante.
Ferrari y McLaren, velocidad a ráfagas
Entre los favoritos, Ferrari dejó destellos sin terminar de armar la vuelta perfecta. Charles Leclerc se coló en la zona alta, por delante de un brillante Arvid Lindblad con el Racing Bulls, mientras la grada de Monza sigue esperando la explosión definitiva del coche rojo en casa.
McLaren enseñó las cartas a medias. Oscar Piastri firmó el mejor primer sector de toda la sesión en su último intento y se mantuvo dentro del tiempo de referencia de Russell en el segundo sector. Pero el reloj no perdonó al final: más de medio segundo de pérdida al cruzar meta y solo octavo. Un ejemplo claro de los distintos mapas de energía y despliegue que los equipos están probando este fin de semana en rectas tan largas como las de Monza.
Entre Leclerc y Piastri se incrustó Lindblad, que durante unos minutos llegó a ostentar el mejor tercer sector de todos gracias a un rebufo monumental del Audi de Nico Hülkenberg. Ese empujón explica buena parte de la diferencia que abrió respecto al resto de la zona media.
Alpine se asoma, Lawson tropieza
Por detrás, Alpine aprovechó el caos de rebufos para colocar a sus dos coches en el top 10. Pierre Gasly terminó por delante de su compañero Franco Colapinto y cerró una sesión sólida para la estructura francesa, que sigue pescando en un grupo medio extremadamente apretado.
Liam Lawson vivió el lado incómodo de un sábado en Monza. El piloto del segundo Red Bull perdió la parte trasera de su RB22 al aplicar potencia sobre el piano de la primera chicane y acabó trompeando. Sin mayores daños, pero con un aviso claro de los límites del coche. Su mejor tiempo solo le alcanzó para ser 12º, a casi un segundo de Russell y más de seis décimas por detrás de Verstappen.
Aston Martin-Cadillac, a la cola
En la parte trasera de la parrilla, Fernando Alonso salvó el honor dentro de un grupo Aston Martin-Cadillac que vuelve a aparecer descolgado. El asturiano mejoró en los compases finales y se colocó al frente del cuarteto de la marca, pero el panorama general sigue siendo preocupante: falta ritmo a una vuelta y la foto de los Libres 3 lo deja claro.
Monza ya ha marcado un primer orden de fuerzas. Russell ha tomado el mando sin esconderse, Mercedes ha afinado su arma para la clasificación y los rivales han visto el listón. La pregunta es simple: ¿quién será capaz de seguirle cuando llegue la vuelta que realmente cuenta?




