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George Russell lidera el doblete de Mercedes en el Madring

El Madring se encendió en cuanto el semáforo se puso en verde. Primera sesión oficial de Fórmula 1 en el nuevo trazado y, en apenas 100 segundos, 20 de los 22 monoplazas ya estaban sobre el asfalto. Solo Nico Hulkenberg y Franco Colapinto se tomaron unos minutos más antes de unirse al tráfico.

Los primeros giros rápidos fueron de tanteo, con casi toda la parrilla moviéndose en tiempos de 1m42s-1m45s. Duró poco. Lewis Hamilton, Max Verstappen y Lando Norris bajaron de golpe al 1m39s y marcaron el tono de lo que iba a ser una sesión frenética.

Hamilton golpea primero… con el Ferrari

Los cronos cayeron en cascada. En solo ocho minutos, Hamilton ya estaba en 1m36.066s. Vuelta tras vuelta, el británico, ahora con Ferrari, fue limando la referencia: 1m35.563s, luego 1m34.803s, siempre un paso por delante del resto.

Charles Leclerc consiguió romper esa racha con un giro 0.120s más rápido, pero Hamilton respondió de inmediato y recuperó el mando con un 1m34.620s. Todo ello con neumáticos medios, mientras casi toda la parrilla —salvo Gabriel Bortoleto, que se mantuvo con duros— seguía el mismo plan de trabajo en la primera mitad del entrenamiento.

Cuando aparecieron los blandos, el guion no cambió de golpe. Kimi Antonelli y George Russell lanzaron dos intentos cada uno con la goma más blanda, pero se quedaron a 0.063s y 0.109s, respectivamente, del tiempo de referencia de Hamilton… todavía marcado con medios.

Russell impone la ley de Mercedes

La presión, esta vez, sí terminó por hacer efecto. En su tercer intento con blandos, Russell firmó un 1m34.145s para arrebatarle el liderato al Ferrari. No se conformó: mejoró de nuevo hasta un 1m34.077s que nadie pudo batir. Doble golpe de autoridad y primera sesión en el Madring para su cuenta.

Antonelli completó el 1-2 de Mercedes con un sólido 1m34.363s, confirmando que el equipo de Brackley se adapta rápido al nuevo trazado. Leclerc cerró el top 3 con 1m34.536s, por delante de Hamilton, que terminó cuarto y con un matiz llamativo: fue, junto a Yuki Tsunoda, el único piloto que no marcó su mejor vuelta con el compuesto blando.

En la fase final, tanto Leclerc como Hamilton se fueron largos en la curva 17. El monegasco apenas pudo arañar unas milésimas a su registro personal, mientras que su compañero mantuvo su mejor tiempo hecho con medios.

Tras ellos, Verstappen se quedó quinto con 1m34.703s, seguido por Norris, a 0.870s de Russell. Arvid Lindblad dio un paso al frente para liderar al grupo medio con el séptimo mejor crono, justo delante de Oscar Piastri.

Hulkenberg, Liam Lawson, Bortoleto, Pierre Gasly, Esteban Ocon y Colapinto se agruparon en un estrecho margen entre 1m35.5s y 1m35.9s, reflejo de un pelotón central muy comprimido en este primer contacto con el Madring.

Alonso anima a la grada; Cadillac, hundido

El héroe local, Fernando Alonso, firmó un 15º puesto que, visto el rendimiento reciente de Aston Martin, se puede leer como un pequeño paso adelante. Se situó por delante de un Haas, de ambos Williams, de los dos Cadillac y de su compañero Lance Stroll.

En el otro extremo de la tabla, Sergio Pérez y Valtteri Bottas sufrieron con el Cadillac F1 Team. El mexicano terminó penúltimo, a más de cuatro segundos del tiempo de Russell, con Bottas cerrando la clasificación todavía más lejos, a 4.741s.

Tsunoda, por su parte, vio su sesión cortada a falta de 25 minutos por un problema de dirección asistida en su Racing Bulls. Aun así, logró situarse 18º con su mejor giro marcado en medios.

Tráfico, gritos por radio y un nombre en el centro: Hamilton

El momento más tenso del entrenamiento llegó en la zona de La Monumental. Lindblad, en vuelta rápida, se encontró de golpe con los coches lentos de Antonelli y Hamilton, ambos en plena preparación de giro.

La reacción del debutante por radio fue contundente: se quejó de que eran “los mismos dos” y calificó la situación de “muy peligrosa”, recordando que no era la primera vez que le ocurría en esa curva rápida.

El nombre de Hamilton volvió a aparecer poco después en otros incidentes de obstaculización, esta vez afectando a Leclerc y Hulkenberg. Carlos Sainz también mostró su descontento con la forma en que el siete veces campeón le cedió el paso en La Monumental.

En un Madring todavía verde, con márgenes de mejora enormes y equipos explorando líneas y reglajes, Russell se marcha del primer libre con algo más que un mejor tiempo: la sensación de que Mercedes ha llegado al nuevo circuito con los deberes hechos. La pregunta, a partir de ahora, es sencilla y brutal: ¿se mantendrá esa jerarquía cuando todos enseñen realmente las cartas en clasificación?