logo

Isack Hadjar se pierde el Gran Premio de España: Red Bull confirma a Liam Lawson

El nuevo Gran Premio de España en Madrid no contará con uno de los nombres llamados a marcar el futuro de la parrilla. Isack Hadjar seguirá fuera de combate por la fractura en la muñeca que sufrió durante el parón veraniego y Red Bull vuelve a recurrir a un viejo conocido: Liam Lawson.

El equipo ha confirmado que el neozelandés disputará su tercer fin de semana consecutivo como compañero de Max Verstappen, mientras Yuki Tsunoda conserva su asiento en Racing Bulls.

Hadjar, KO por un entrenamiento rutinario

La historia de Hadjar duele casi tanto como su muñeca. Una sesión de entrenamiento rutinaria con boxeo durante el verano terminó en una pequeña fractura ósea que ya le ha dejado fuera de Zandvoort, Monza y ahora Madrid. Tres carreras menos en un año clave para su proyección.

Red Bull lo ha dejado claro en su comunicado: la recuperación progresa bien, pero todavía no está listo para volver al cockpit. Hadjar, eso sí, estará presente en Madrid, integrado en el garaje, acompañando al equipo y siguiendo de cerca el trabajo de Lawson y Verstappen.

El mensaje desde Milton Keynes es nítido: “Todos en Red Bull Racing esperan darle la bienvenida de nuevo al volante muy pronto”. No hay plazos públicos, pero sí confianza en que su ausencia no se prolongue demasiado.

Lawson aprovecha la segunda vida

Liam Lawson está viviendo la oportunidad que se le escapó a principios de 2025. Entonces, sus primeras apariciones con Red Bull fueron discretas y acabó fuera del coche. Esta vez el guion es muy distinto.

En Zandvoort se clasificó a solo una décima de Verstappen, un registro que dentro del equipo no pasó desapercibido, y remató con un séptimo puesto en carrera, un resultado que contrastó con aquella primera etapa fallida con el equipo.

En Monza, la montaña rusa volvió. Eliminado en Q2, condicionado también por un estorbo de Oscar Piastri en su mejor vuelta, y obligado a salir desde el pit lane por penalizaciones de motor. En el caos del reinicio en parado, contacto con el Audi de Nico Hülkenberg, cambio de alerón delantero y remontada hasta la 14ª posición, mientras Verstappen subía al podio.

No fue un fin de semana limpio, pero sí otro examen superado en condiciones adversas. Y Madrid le ofrece ahora un escenario perfecto: un circuito nuevo en el calendario, con todo el mundo empezando casi desde cero.

Tsunoda, oficio, puntos… y polémica

En Racing Bulls, Yuki Tsunoda está firmando un tramo de temporada tan sobrio como importante para su futuro. Dos fines de semana sólidos: primero, en Zandvoort, terminando justo por delante de su compañero Arvid Lindblad; después, un punto valioso con el décimo puesto en Monza.

Ese resultado, sin embargo, no está del todo a salvo. Audi prepara una apelación por el incidente en la resalida en parado, cuando Tsunoda se colocó en la posición de parrilla equivocada y provocó una vuelta de formación extra. El japonés salvó el fin de semana en pista, pero ahora depende del criterio de los comisarios para conservar ese punto.

A sus 26 años y tras haber sido descartado por Red Bull la temporada pasada, Tsunoda se juega algo más que un asiento de transición. Antes del Gran Premio de Italia fue claro: su objetivo sigue siendo mantenerse en la Fórmula 1 y ganarse una oportunidad para 2027. Sabe que no sobran los volantes. Por eso cada carrera, cada detalle, cada error cuenta.

Madrid, un escaparate cargado de tensión

El estreno del Gran Premio de España en Madrid llega con varios relatos cruzados dentro del universo Red Bull. Verstappen, en modo habitual de aspirante a todo. Lawson, peleando por demostrar que merece algo más que el rol de sustituto eficiente. Tsunoda, tratando de convertir buenos fines de semana en un proyecto de largo plazo.

Hadjar, mientras tanto, mira desde el muro lo que debería haber sido su escenario. Su ausencia abre una puerta a Lawson, pero también aumenta la presión para que, cuando vuelva, lo haga sin margen para el rodaje.

En una Fórmula 1 donde una lesión en un entrenamiento puede cambiar trayectorias y contratos, la cita de Madrid no solo repartirá puntos. También puede redefinir jerarquías internas en Red Bull y Racing Bulls. Y la pregunta ya flota en el paddock: ¿quién saldrá de este fin de semana con más argumentos para ocupar un asiento en la parrilla del futuro?