Charles Leclerc sobre su accidente en Monza: "Con Lewis fuimos demasiado lejos"
Charles Leclerc salió de Monza golpeado en lo deportivo y en lo físico, pero también con un mensaje claro bajo el brazo: la batalla con su nuevo compañero en Ferrari, Lewis Hamilton, cruzó una línea en los primeros metros del Gran Premio de Italia.
El monegasco, que partía tercero, se vio emparejado con Hamilton —cuarto en la parrilla— nada más apagarse los semáforos. El siete veces campeón del mundo lanzó el coche por el interior en la primera chicane, decidido a ganar la posición antes de que el pelotón se estirase. Los dos Ferrari entraron en paralelo, sin concesiones. A la salida, el espacio se acabó.
Hamilton terminó en la grava y, por radio, no tardó en señalar a su compañero: “Charles me ha echado fuera”.
Leclerc, sin embargo, no esquivó el tema cuando se le preguntó por esa maniobra, en pleno debate sobre la necesidad de que Ferrari proteja sus opciones de título con un juego de equipo más calculado.
“No sé muy bien quién está forzando esa narrativa de que somos uno contra el otro”, arrancó, recordando que ya en Zandvoort se habló demasiado de tensión interna. “Aquí sí es verdad que fuimos demasiado lejos, creo, con Lewis en la Curva 1. Luego, en la Curva 2, intenté hacer la trazada más cerrada posible, pero no fue suficiente, y hacer esto aquí no es bueno”.
En Países Bajos, Hamilton ya había dejado mensajes duros por radio, molesto porque Ferrari no ordenó el intercambio de posiciones cuando él tenía neumáticos más frescos. Días después pidió disculpas. En Monza, tras la clasificación, volvió a dejar caer su frustración con la ejecución del equipo y avisó: “Tenemos que trabajar como un equipo” si quieren evitar que sus opciones al título se sigan apagando.
El choque de Monza, esta vez, fue en la pista.
Un accidente duro y un susto en la vista
La carrera de Leclerc terminó de forma abrupta al final de la segunda vuelta, con un fuerte accidente en la Parabolica (Alboreto). El Ferrari se fue contra las protecciones y el piloto tuvo que pasar por el centro médico del circuito. Por suerte, la visita fue breve.
“El cuello estaba bien, era solo la visión al principio; el ojo derecho no me daba una buena visión, pero ahora todo está bien”, explicó después ante los medios. “Era lo que más me preocupaba al salir del coche. Luego, un poco de dolor aquí y allá, lo normal después de un golpe así, nada más”.
El impacto no solo dejó daños en el coche y un cero en el casillero. También abre interrogantes a corto plazo, con el siguiente compromiso a la vuelta de la esquina: el Gran Premio de España en el nuevo circuito de Madring.
“Primero, creo que tendré bastantes chequeos adicionales que todavía tenemos que hacer por mi parte, probablemente esta noche y mañana, para asegurarnos de que estaré completamente bien para Madrid”, señaló. “Debería ser el caso, pero mejor prevenir que curar”.
Mirando a Madrid y a los datos
La salida de pista en Alboreto llegó con Oscar Piastri apareciendo en escena, pero Leclerc descartó que el intento de maniobra del piloto de McLaren fuese el detonante del accidente.
“No diría que ese es el problema”, apuntó. “Creo que de la vuelta uno a la vuelta dos tuve un poco de diferencia en la entrega de potencia. Lo analizaremos, pero no quiero comentar demasiado antes de revisar los datos y confirmarlo al 100%”.
Entre el roce con Hamilton, el golpe contra el muro y las dudas sobre el comportamiento del coche, el fin de semana de Leclerc en Monza dejó más heridas que puntos. La cuestión ahora no es solo si estará físicamente listo para Madring, sino si Ferrari sabrá contener el fuego interno antes de que sus aspiraciones al campeonato se consuman en sus propias chicanes.




