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Pierre Gasly pierde el podio en Mónaco: Hadjar se lo lleva

La historia del podio de Pierre Gasly en el Gran Premio de Mónaco 2026 ha terminado donde muchos en el paddock intuían desde hace semanas: en los despachos, no en el podio. El piloto de Alpine ha perdido definitivamente su tercer puesto en el Principado después de que el Tribunal Internacional de Apelación (ICA) de la FIA ratificara las sanciones por exceso de velocidad en el pitlane.

El francés cae de tercero a séptimo. Isack Hadjar, de Red Bull, hereda el podio que ya había celebrado sobre el asfalto monegasco.

Un pitlane mal medido, un caos perfecto

Todo arrancó con un detalle mínimo, casi invisible: 77 centímetros. Esa era la discrepancia entre los dos primeros bucles de cronometraje en el pitlane de Mónaco. Lo suficiente para desatar una tormenta reglamentaria.

Varios pilotos fueron sancionados por exceso de velocidad en boxes. Entre ellos, Gasly, Oscar Piastri y George Russell. El de Mercedes, incluso, acabó con un drive-through tras ejecutar mal la penalización inicial. Piastri y otros cumplieron sus castigos durante la carrera, perdiendo posiciones en tiempo real. Gasly, en cambio, vio cómo se le añadían dos penalizaciones de cinco segundos al final, lo que lo relegó del tercer al séptimo lugar.

El matiz fue clave. El momento en que se aplicaron las sanciones permitió a Alpine solicitar un derecho de revisión. Y lo aprovechó.

El 12 de junio, los comisarios deportivos anularon las penalizaciones de Gasly. El francés recuperó el tercer puesto en la clasificación oficial. Pero ese giro dejaba a pilotos como Hadjar y Piastri atrapados en un limbo deportivo: ellos habían cumplido sus sanciones en carrera y no podían “recuperar” lo perdido.

Red Bull y McLaren no lo dejaron pasar.

Apelación cruzada y un podio en disputa

Red Bull, en defensa de Hadjar, y McLaren, por Piastri, llevaron el caso al ICA. Racing Bulls se unió a la ofensiva, al igual que Motorsport UK, ya que sus pilotos también habían perdido posiciones por las sanciones en boxes.

El viernes llegó la sentencia definitiva: las penalizaciones por exceso de velocidad se mantienen. La revisión que había salvado inicialmente a Gasly queda anulada. El francés vuelve a caer al séptimo puesto. Hadjar asciende a tercero, Piastri sube y el resto del orden se recoloca en consecuencia.

El Tribunal fue claro en uno de los puntos clave: Alpine no pudo demostrar con certeza absoluta que Gasly hubiera recorrido una distancia mayor en el pitlane que la registrada por el sistema de cronometraje, pese al error de medición. El intervalo de tiempo más corto entre los bucles podía deberse, según el ICA, “a un recorrido más corto, a una mayor velocidad o a una combinación de ambas cosas”.

Ahí se rompió el argumento central de la defensa de Alpine.

Al mismo tiempo, el ICA dejó otra frase que pesará en futuras batallas reglamentarias: el hecho de que otros pilotos sí hayan cumplido sus sanciones en carrera “no puede ser un obstáculo para la cancelación de una sanción ilegítima, porque esas penalizaciones se cumplieron a discreción y elección del equipo”. Aceptar lo contrario, añadía el Tribunal, sería incoherente con la propia idea de justicia deportiva.

Alpine, indignado; la FIA, a la defensiva

La reacción de Alpine no se hizo esperar. El equipo francés habló de “decepción y frustración” con el veredicto del ICA, insistiendo en que Gasly no superó el límite de velocidad en ningún momento del Gran Premio de Mónaco 2026.

En su comunicado, la escudería recalcó que sigue “convencida” de que el coche número 10 no infringió la normativa en el pitlane, aunque asumió el fallo del panel de jueces reunido en París. El mensaje fue nítido: se sienten “injustamente castigados”, pero no van a desviar la mirada del campeonato ni de la mejora del rendimiento en pista.

El cierre del texto fue un golpe de orgullo interno: este desenlace, sostienen, no va a frenar los objetivos marcados para el final de temporada.

La FIA, por su parte, se situó en una posición delicada. El organismo quiso proteger a sus comisarios y, al mismo tiempo, prometer cambios. En su nota oficial, subrayó que la decisión del ICA avala las apelaciones de McLaren y Red Bull contra las decisiones recogidas en el documento 99 del Gran Premio de Mónaco, anulando de facto la revisión que benefició a Gasly.

El mensaje fue doble. Por un lado, respaldo total al sistema de comisarios, a su independencia y a su papel central en el automovilismo mundial. Por otro, una admisión de que algo debe revisarse.

La federación anunció que está analizando a fondo la metodología y el funcionamiento del sistema de cronometraje actual en Fórmula 1, así como los aspectos reglamentarios asociados. También se comprometió a revisar los procedimientos judiciales, incluido el derecho de revisión y los procesos de apelación.

La FIA recordó que los comisarios toman decisiones en un entorno muy distinto al de un tribunal, sin el mismo volumen de asesoría legal, argumentos y pruebas que maneja el ICA. Aun así, aseguró que cada fallo del Tribunal se estudia con detalle para alimentar un proceso de “mejora continua”.

Un podio que deja cicatriz

Mónaco siempre deja historias. Esta vez, el relato no se escribió solo en las calles del Principado, sino en la precisión —o la falta de ella— de unos bucles de cronometraje y en la interpretación de la justicia deportiva.

Gasly se queda sin podio. Hadjar recupera el que sintió suyo desde la bandera a cuadros. Alpine sale herido, Red Bull y McLaren se sienten reivindicados, y la FIA se ve obligada a mirar al espejo de sus propios procedimientos.

La clasificación ya está cerrada. La herida, no tanto. En un campeonato donde las décimas deciden carreras y los centímetros pueden costar trofeos, la próxima vez que alguien cruce la línea de boxes en el límite, ¿confiará el paddock plenamente en que el sistema mide exactamente lo que dice medir?