Red Bull mantiene la cautela con Hadjar y Lawson en Monza
Red Bull no se la juega con Isack Hadjar. El francés seguirá sin competir en el Gran Premio de Italia en Monza, mientras Liam Lawson volverá a ocupar su asiento en el RB22 tras su sólida actuación en Zandvoort.
Hadjar, que se perdió el Gran Premio de Países Bajos por una fractura de muñeca, ha optado por un camino prudente en su recuperación. No es casualidad: ha pedido consejo a Marc Marquez, el icono de MotoGP que vio cómo su carrera cambiaba de rumbo después de intentar regresar demasiado pronto de una grave lesión en el brazo en 2020. Esa experiencia ajena pesa, y mucho, en cada decisión.
Desde Red Bull insisten en el mismo mensaje: calma. El equipo asegura que está “monitorizando de cerca” la rehabilitación del piloto y, aunque habla de un progreso “alentador”, deja claro que no asumirá “ningún riesgo innecesario” con su vuelta a la pista. El talento puede esperar; la salud, no.
Lawson aprovecha la ventana
Mientras Hadjar se recupera, Lawson vuelve a escena. Su debut con el RB22 en Zandvoort dejó buenas sensaciones: terminó séptimo en el gran premio, competitivo desde el primer fin de semana completo con el coche.
“Zandvoort me dio una referencia muy útil en el coche, y llegar a Monza con un fin de semana de sprint ya hecho significa que tengo una comprensión mucho mejor del coche y de lo que necesito de él”, explicó el neozelandés, que también celebró la oportunidad de seguir trabajando con el equipo.
La ecuación es sencilla: más kilómetros, más confianza. Monza, con su mezcla de frenadas fuertes y altísimas velocidades punta, será un examen distinto, pero Lawson ya no llega a ciegas. Llega con datos, sensaciones y un séptimo puesto reciente en el bolsillo.
Lawson disputará el programa completo del fin de semana, desde los entrenamientos libres hasta la carrera del domingo. Es una segunda oportunidad consecutiva para consolidarse como una opción fiable dentro de la estructura de Red Bull en un escenario histórico y despiadado con los errores.
Movimiento de piezas en la estructura Red Bull
El baile de pilotos no acaba ahí. Max Verstappen cederá su RB22 a Ayumu Iwasa en una sesión de entrenamientos, cumpliendo con la obligación de la temporada de ofrecer cuatro oportunidades de libres a rookies. Un trámite reglamentario que, en clave interna, se convierte en un test crucial para el japonés.
Como ya ocurrió en Zandvoort, Yuki Tsunoda tomará el lugar de Lawson en su habitual Racing Bulls, manteniendo el rompecabezas interno en equilibrio mientras Red Bull reparte kilómetros, experiencia y futuro entre sus jóvenes.
Monza, templo de la velocidad y de decisiones valientes, verá a Hadjar seguir esperando desde la barrera y a Lawson intentar convertir esta racha de sustituciones en algo más que una simple anécdota de emergencia. En un equipo que rara vez deja escapar el talento, cada vuelta cuenta. Y en Italia, contarán todas.




