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Russell lidera en Monza y desafía a Hamilton y Verstappen

George Russell volvió a marcar territorio en Monza. El británico firmó el mejor tiempo en la última sesión de libres del Gran Premio de Italia, con autoridad y sin necesidad de artificios: más de dos décimas por delante de Lewis Hamilton en el Templo de la Velocidad.

El Mercedes número 63 se sintió cómodo desde el inicio, afinado en las frenadas y estable en las chicanes, mientras el resto buscaba referencias y rebufos. Al cierre de la hora, el cronómetro dejó una foto clara: Russell al frente, Hamilton detrás y Max Verstappen completando el trío de referencia. Kimi Antonelli y Lando Norris se metieron en el top 5 y confirmaron que, a una vuelta, el margen de error será mínimo.

La ventaja de Russell impresiona, pero no engaña. Detrás, la lucha está comprimida. Desde el segundo hasta el octavo apenas hay tres décimas. Un pestañeo. En clasificación, cualquier coche que encuentre una vuelta limpia con un buen rebufo puede colarse en la primera fila. Y Russell, con un compañero sancionado que trabajará para darle rueda, parte con una carta extra en la mano.

Una sesión tranquila… con pequeños estallidos

El tercer libre no dejó grandes sobresaltos, pero sí momentos que marcaron el tono competitivo del fin de semana. Liam Lawson protagonizó uno de los pocos sustos al trompear en la primera chicane, una escena clásica de Monza cuando se apura demasiado el límite en la frenada más brutal del trazado.

Oscar Piastri, en cambio, vivió una hora de frustración. El australiano llenó la radio de quejas por el tráfico, por la dificultad para encontrar un rebufo decente y por la sensación constante de llegar al punto clave de la vuelta en el lugar equivocado. Cuando por fin encadenó un intento serio, se topó con Russell, que le arruinó su penúltima vuelta rápida. El piloto de McLaren terminó octavo, con la sensación de que el crono no reflejó su verdadero potencial.

Choque de egos entre Verstappen y Hamilton

El final de la sesión dejó una escena cargada de tensión entre dos viejos conocidos. Verstappen y Hamilton volvieron a cruzarse, esta vez en los instantes decisivos antes de su último intento.

Después de que el piloto de Ferrari —en un movimiento tan pícaro como típico en Monza— se colara justo antes de la última curva para ganar posición de pista, el neerlandés respondió con un ataque agresivo en la frenada de la curva 1. Un auténtico “dive-bomb” sobre su rival que arruinó la vuelta de ambos y dejó el ambiente cargado.

Los comisarios tomaron nota del incidente, pero no aplicaron sanción. Una advertencia silenciosa de que la batalla mental también se juega en los libres, y de que ninguno está dispuesto a ceder ni un centímetro cuando la pista se abre.

Williams, bajo la lupa

La otra nota disciplinaria de la sesión la protagonizó Williams. Tanto Alex Albon como su compañero están bajo investigación por posibles infracciones bajo bandera amarilla. Albon, además, recibió una advertencia por utilizar de forma incorrecta una vía de escape.

Son detalles que pueden pesar. En un circuito donde las décimas se compran con rebufos, pista limpia y nervios de acero, una sanción menor puede condenar una clasificación entera.

Russell, mientras tanto, se marcha de los libres con algo más que el mejor tiempo. Se va con la sensación de tener el coche en la ventana correcta, el ritmo para pelear por la pole y un equipo dispuesto a sacrificarlo todo alrededor de su vuelta perfecta. Monza ya ha elegido a su hombre a batir. Falta saber quién se atreverá a destronarlo cuando llegue la hora de la verdad.