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Sarah Serage se enfrentará a Max Verstappen en Silverstone

La creadora de contenido neozelandesa que se enfrentará a Max Verstappen: del móvil a Silverstone

No todos los días un vídeo grabado con el móvil te lanza a la misma pista que uno de los mejores pilotos de la historia. A Sarah Serage sí.

La neozelandesa, conocida por sus clips de “Race Mode” y sus videos caseros de coches, ha pasado de jugar con la cámara a prepararse para correr contra Max Verstappen en un evento que emitirá Disney+ el 16 de septiembre. De la pantalla al asfalto. Literal.

“Uno de mis sueños era conocer a Max Verstappen, y con este camino todo se ha hecho realidad. Mi cabeza está por todos lados, pero estoy lista”, confiesa Serage, todavía asimilando que aquel contenido “tonto” de coches la ha llevado hasta el tricampeón del mundo. “Nunca en mis sueños más locos pensé que ‘Race Mode’ y todos mis videos me pondrían delante de Max. Verle hablar e invitarme… voy a guardar ese video para siempre”.

Una ‘influencer’ en una parrilla de verdad

Red Bull la ha elegido como la única representante de Nueva Zelanda en una parrilla de 100 participantes, un grupo que mezcla atletas de la marca, celebridades, creadores de contenido y aficionados. Todos con una misión común: intentar mantener a Verstappen en los retrovisores y evitar que gane, cueste lo que cueste.

No estará completamente sola en clave kiwi: también participará el creador nacido en Nueva Zelanda y afincado en Australia, Nathan Lust. Pero el foco, para ella, es otro: clasificarse lo más arriba posible y aguantar lo que pueda ante el holandés.

“Hay clasificación, así que mi objetivo es llegar lo más lejos que pueda ahí”, explica. “Cuando él llegue –porque llegará, es Max Verstappen– voy a intentar tener una pequeña batalla, mantenerme en la trazada y ver qué puedo hacer. Creo que me adelantará, eso es inevitable, pero quiero tener una interacción divertida con él”.

Preparación exprés para un salto gigante

Quedan menos de tres semanas para la carrera de mediados de septiembre y Serage ha decidido no dejar nada al azar. El primer paso: Game Over, un circuito de karts eléctricos en East Auckland. Ahí recibió una auténtica clase acelerada de pilotaje antes de subirse a un coche de verdad.

Su instructor no era cualquiera. Daniel Gaunt, dos veces ganador del New Zealand Grand Prix, campeón de la Toyota Racing Series y piloto de Supercars, dirige el recinto y se ha encargado de pulir las primeras carencias de Serage al volante. A su alrededor, más ayuda de lujo: el drifter neozelandés Mad Mike también ha aportado consejos que ella ha aceptado encantada.

“Me sentí bien, Dan de Game Over me estaba dando consejos”, contó tras su primera sesión. “Hicimos unas vueltas geniales, iba detrás de él aprendiendo los ápices. Me siento más motivada y más preparada que nunca”.

Del kart eléctrico al rugido de la gasolina

El cambio que le espera no es menor. De un kart eléctrico a un coche de combustión en un circuito mítico como Silverstone. Serage lo sabe, pero no se encoge.

“Los coches eléctricos son más rápidos que los de gasolina, pero cuando sienta los de gasolina creo que estaré bastante lista”, asegura. Para reducir el impacto del salto, ya ha instalado un simulador con el trazado de Silverstone en casa. Horas de pantalla para memorizar curvas, referencias y puntos de frenada. “Eso me va a ayudar a prepararme, a saber qué estoy mirando cuando llegue allí. Nunca he estado en Silverstone, es mi primer vuelo de larga distancia en la vida”.

Del otro lado de la historia espera un monstruo de la Fórmula 1. Verstappen, con cuatro títulos de pilotos, 71 victorias y 131 podios en 12 temporadas, ya se ha instalado en la conversación de los más grandes. Y todavía tiene contrato hasta finales de 2030. Medirse a un grupo de pilotos no profesionales debería ser, sobre el papel, un paseo.

Serage no pretende reescribir la jerarquía del automovilismo. Lo suyo es otra cosa: salir lo más adelante posible, defender su posición y obligar al campeón a, al menos, trabajar el adelantamiento.

Su sueño ya se ha cumplido antes de que se apague el primer semáforo. Lo siguiente no será un simple vídeo viral. Será un recuerdo a toda velocidad en uno de los templos del motor, con Max Verstappen en los espejos y una historia que difícilmente volverá a repetirse.